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el baloncesto, no puedo evitarlo;
juego en el Universitario de
Ferrol y comparto piso con Karen
Reyes, que también juega al
baloncesto en este mismo. Bueno,
digo que juego con Karen aunque
esto no es del todo cierto, ya
que al parecer este año no
están por la labor de dejarle
jugar. Me explico: Karen
tiene la nacionalidad
norteamericana; eso de momento no
se lo quita nadie, es cierto, y
también lo es que en el equipo
contamos con una jugadora de
nacionalidad rusa y el reglamento
no permite más de una extranjera
por equipo. Pero vamos a ver, a
mi parecer el caso de Karen es
especial y supongo que se
preguntarán el porqué. Pues
bien:
-
Karen vive en España desde los 6
años; parece que no, pero son 20
años en nuestro país, ella
tiene 26 años, que se dice
pronto.
- Ha realizado todos sus estudios
aquí, lo que significa que aquí
ha hecho su vida.
- Su madre es española y por
supuesto ella habla español
perfectamente (me refiero a
Karen).
- Karen se formó en España, lo
que quiere decir que siempre ha
jugado aquí, que sus equipos
siempre han sido españoles y que
es injusto que ahora se tenga en
cuenta su nacionalidad cuando el
reglamento por estas causas
anteriormente le eximían de
ella.
Me
parece injusto que se respalden
en que su ficha quitaría el
puesto a una española que
podría llegar a la Selección.
Por favor, mi equipo cuenta con
nueve fichas de categoría
senior, lo que deja espacio para
más españolas. ¿Cómo pueden
decir eso cuando el Pool Getafe
en su día contaba con un número
mínimo de españolas y jugó
como si tal cosa?
¡Seamos
serios!, si Karen se ha formado
en España toda su vida, el lugar
donde nació no debería
impedirle jugar. Por cierto, en
la actualidad está tramitando su
nacionalidad lo que significa que
ella se considera española y lo
que es seguro es que con su
historial no se la denegarán,
pero éste es un largo trámite y
de lo que se trata es de que
pueda seguir jugando ahora.
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