PARTE I
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Texto: ÓSCAR CUESTA
Fotos: RUBÉN MORENO/USA BASKETBALL
DAYLIFE / FIBAEUROPE


Diana Taurasi cumple su cuarta temporada en el Spartak Moscú, dejándonos en Europa los detalles que la han hecho a día de hoy la mejor escolta del mundo. Conserva intacta su descendencia argentina (su madre es de Rosario) como prueba que sea una fan incondicional de Diego Maradona ("¡Es Dios!", nos confiesa) aun por encima de Manu Ginobili. Combinó fútbol y baloncesto hasta que llegó a high school, donde nuestro deporte ganó a una tiradora letal, un espíritu indomable, una ganadora implacable. Taurasi departió con masBasket en una velada agradable y distendida, donde abordó en un fluido español su carrera, sus pensamientos y elogió a jugadoras como Torrens y Valdemoro. Una noche mágica con Taurasi que completamos con esta segunda entrega.

España
masBasket: ¿Qué conoces de la liga española?
Diana Taurasi: Mucho. Valencia, Salamanca, que son buenos equipos. Jugamos la final de hace dos años contra Ros Casares. Tenían DeLisha Milton, Margo Dydek, Palau, Aguilar… Este año tienen un equipo… guau [silba]… con Amaya. Mirando su equipo es uno de los mejores del Mundo ahora. Si encuentran la manera de jugar juntas van a hacer un equipazo y va a ser bien difícil ganarles un partido.

mB: En España está Le’Coe Willingham, compañera tuya en Phoenix, como una de las estrellas de la liga.
D.T.: Oh sí, debe ser una estrella. Juega “rebién”. Es una chica tan buena y humilde. Éste fue su primer año en Phoenix y fue bárbaro. ¿Cómo está jugando en Salamanca? ¿Bien? ¿Perdió Valencia con Salamanca, verdad? [La entrevista se hizo el pasado 12 de noviembre]

mB: Sí. Allí en Salamanca.
D.T.: ¿Y van líderes? En Salamanca está Michelle Snow. También está en España jugando esta chica que tenía 18 años que lo hizo tan bien en China.

mB: Alba Torrens.
D.T.: Me encanta cómo juega. Lo hace muy bien. Va a ser muy completa.


A su alrededor
mB: ¿Por qué llevas el número 3?
D.T.: La primera noche que llegué a Connecticut y Geno Auriemma me preguntó qué número quería llevar. Pero a cada número que decía me respondía que no. Él ya tenía el número para mí: el 3. Es el número que llevaba Babe Ruth, un legendario jugador de béisbol.

mB: ¿Por algún motivo en especial?
D.T.: No, no, porque le gustaba a él (risas).

mB: Hazme un quinteto mundial.
D.T.: (Silba) Lauren Jackson de 5…; de 4 está difícil… Candace Parker; 3… Amaya, cualquier partido te puede meter 30 y cambiarlo; y después de 2 y 1, Suzanne Brigitte Bird y yo. Cuando estamos juntas, lo sabemos jugar muy bien. Llevamos desde la Universidad y ahora en Rusia jugando, y nos entendemos muy bien. Sue es una de mis mejores amigas… Y luego creo que Sylvia Fowles en unos años va a ser la Shaquille O’Neal de nuestra era. Físicamente es muy fuerte, es ágil, tiene mano y tiene otra cosa diferente, y es que quiere aprender. No se hace como que lo sabe todo, en los entrenamientos te pregunta. Además, trajimos un técnico [Pokey Chatman] que trabaja muy bien con los pívots de la WNBA. Creo que va a tener una carrera fantástica.

mB: Háblanos un poco de la Diana Charity Foundation.
D.T.: Está dedicada a los niños de una de las ciudades más pobres de Connecticut. Lo hicimos en 2006, reunimos 40000 dólares con el apoyo de algunos bancos y sociedades privadas para construir una plaza. Cuando voy por allí la visito, allí tiene mi nombre y el de las personas que ayudaron. Es devolver algo de lo que recibí. Allí pasé cuatro años y la gente me sigue apoyando mucho. Es hermosa la gente de Connecticut.

mB: ¿Cuál es la mejor afición a tu parecer: la universitaria, la WNBA o la europea?
D.T.: Todas son diferentes. La universidad tiene muchos seguidores porque son de la escuela, del campus. No sé si a todos les gusta el baloncesto, pero el ser de UConn les hace tener una conexión. En Phoenix también es bárbaro. Tenemos 9 o 10 mil espectadores cada partido. Y acá en Europa es diferente, es como el fútbol. El ruido, los tambores, te tiran cosas a la cabeza… Pero me divierte, la verdad.

mB: Si yo fuera el presidente de un equipo español, ¿qué tendría que hacer para ficharte? ¿Cómo convenzo a Diana Taurasi?
D.T.: Sería difícil. Estamos en una buena situación en el Spartak. Shabtai [von Kalmanovich, presidente del club] es un tipo fenomenal. Paga mucha plata. El primer año que jugué en Rusia fue muy duro por el idioma y el club entonces no nos trataba nada bien, la verdad. No me gustaba para nada y me dije que nunca más iba a jugar allá. Pero hablé con Shabtai la noche anterior a irme a Estados Unidos y me dijo que si seguía en el equipo me iba a mostrar una Rusia diferent Y tres años después aquí sigo. Porque también estar con Sue, con Lauren,… es un placer jugar con ellas y además no te encuentras sola. Por eso, me quedo.