| |
Uno de los
fichajes del verano es el
protagonizado por Amaya
Valdemoro. El retorno a tierras
valencianas de la mano del Ros
Casares "colma" sus
aspiraciones, afirma la propia
jugadora. Valdemoro reconoce
haber recibido en España
propuestas económicas más
sugerentes que las del Ros
Casares, pero que se decantó por
este club por su proyecto.
"Uno de los más atractivos
de Europa y el punto de
referencia en nuestro
país", declaró la alero
internacional que espera ganar
títulos en Valencia. La
madrileña recala en un conjunto
repleto de estrellas y es
consciente de ello: "Es
falso que yo sea individualista,
voy a demostrar que soy una
jugadora de equipo".
Valdemoro asume un rol distinto
al que le tocó desempeñar en el
Halcón Viajes Salamanca, donde
asumía la mayor parte de la
responsabilidad ofensiva del
equipo.
Por
otro lado, coincide en el
planteamiento de su nuevo
entrenador Esteban Albert
("Reúne todas las
garantías de éxito") sobre
los objetivos del equipo. Los
títulos de Liga y Copa se le
antojan como prioritarios para
este año, y la Euroliga para
dentro de dos.
En
Valencia se reencontrará con
Miki Vukovic, entrenador que la
hizo debutar en una semifinal de
la Copa de Europa cuando era tan
sólo una juvenil. Valdemoro
considera al nuevo director
deportivo del club che
como su padre deportivo.
"Cuando he tenido algún
problema, le he llamado porque su
opinión es sagrada para
mí", confiesa la alero
internacional.
La
nueva adquisición del Ros
Casares ya conoce a la mayoría
de sus nuevas compañeras, como
Lida Mirchandani, Alicia López o
Ingrid Pons, y pronostica un
juego "descarado,
espectacular y rapidísimo"
para esta nueva temporada
2001-2002. Será el regreso de
una jugadora formada en las filas
del Dorna Godella, y además con
ansias de conseguir los títulos
que no ha logrado conquistar en
su estancia en Salamanca.
Actualmente,
Valdemoro está recuperándose en
Houston de una operación de
tendinitis en ambas rodillas. Su
reaparición podría adelantarse
a principios del próximo mes,
dada la rapidez con la que está
afrontando su rehabilitación.
|
|