| Llegó la primera
derrota de la era Cholas,
y llegó ayer en el partido
contra Yugoslavia: 79 a 80.
"Sabíamos que en un
campeonato de estas
características, teníamos que
caer en momento u otro",
así se expresó Vicente José
Rodríguez al finalizar el
encuentro que supone el primer
revés de la Selección en este
Europeo de Francia. Una zona 2-3
balcánica planteada en el tercer
período fue clave para desarmar
el buen juego ofensivo rojillo
mostrado hasta el descanso. El inicio
del encuentro fue un combate
entre las pívots españolas y
las aleros yugoslavas, muy
superiores en altura a las
nuestras. En el primer cuarto, el
juego de Ingrid Pons (12 puntos)
y la defensa sobre Lara Mandic y
Jana Jokovic permitió a España
tener sus primeras diferencias a
favor.
Los
problemas de faltas personales de
las aleros españolas se vieron
maquillados por el acierto de
Nieves Anula en el segundo
cuarto. De este modo, la
Selección consiguió ir ganando
por nueve puntos (34-25) en el
minuto 15. Sin embargo, el equipo
plavi no se iba a dejar
ir de cualquier manera y comenzó
a presionar el juego en el poste
bajo, provocando un pequeño
colapso en el ataque español. En
esos cuatro minutos sin anotar,
Yugoslavia se acercó a un punto
(34-33), pero Begoña García
volvió a ejercer de microondas
y gracias a sus cinco puntos pudo
colocar el 41 a 33 con el que se
llegó al descanso.
Aparece
la zona, aparecen las dudas
La
intensa actividad de la zona 2-3,
saliendo a tapar los tiros con
las jugadoras altas, crearon en
el Equipo Nacional un miedo a mirar
al aro. A ello se sumó la
insistencia del equipo yugoslavo
a jugarse postes bajos con Mandic
(superior con sus 185
centímetros a los 174 de Rosi
Sánchez). De esta forma, la
jugadora del Ruzomberok eslovaco
fue sumando canasta tras canasta
hasta poner el 50 a 55 al final
del tercer período. España
tenía graves dudas en su ataque
y ni el cambio de Elisa Aguilar
por García cambio el rumbo.
En
el inicio del último período,
las españolas se quitaron las
telarañas y comenzaron a atacar
la zona desde dentro con Marina
Ferragut. Dos triples de García
y Anula pusieron el 62 a 60 a
favor. Pero la disposición zonal
siguió creando problemas y a
ello se añadió la aparición de
una Hajdana Radunovic que fue
superando a las pívots
españolas con sus penetraciones.
España
perdona la victoria
Con
un 64 a 69 en el luminoso del
Palais des Sports de Orleans,
España tiro de manual y afrontó
los tres siguientes ataques con
mucha sangre fría, la que le
permitiría ponerse arriba
(71-69), después de una canasta
y tiro adicional de Rosi
Sánchez. Con 10 segundos para el
final del partido, Biljiana
Stankovic empató con un tiro a
dos metros del aro. España sacó
rápido y montó un contraataque
que Pons no pudo culminar bajo el
aro: la prórroga estaba servida.
A
ambos equipos les costó arrancar
y ninguno dispuso de ventajas
amplias, pero el mando lo tuvo
siempre Yugoslavia. Con un 78 a
79, Yugoslavia fallo cuatro tiros
libres seguidos y García sacó
una falta; sólo convirtió uno
de los dos tiros que tuvo a su
disposición. Empate a 79 y 13
segundos por jugarse: España
presiona pero Dragoslava Zakula
se queda sola... recibe... y
recibe una falta personal
mientras lanzaba. Zakula falló
el primero de sus tiros (tiempo
para la esperanza), pero anotó
el segundo con sólo seis
décimas para la conclusión. El
posterior ataque español fue
inútil: un balón colgado a
manos de nadie.
'La
clave ha sido no saber atacar la
zona'
Cholas
Rodríguez lo dejó claro:
"Tenemos equipo para atacar
las zonas, pero hoy hemos jugado
desordenados y con muchas dudas;
no mirábamos el aro y nos hemos
atragantado". Asimismo,
valoró el juego plavi:
"Ellas han hecho su mejor
partido en defensa en este
campeonato. La altura de sus
exteriores nos ha creado
problemas".
La
prensa local le preguntó sobre
lo que teme de Francia y
Rodríguez fue rotundo en su
respuesta: "Sólo me
preocupa mi equipo, si nosotros
estamos bien no hay de qué
preocuparse". Finalmente,
comentó que, debido a la
incertidumbre en el otro grupo
del Europeo, no importa
"demasiado" el puesto
en el que se acabe en la primera
fase.
El
partido tuvo como espectador de
lujo al presidente de la
Federacion Española de
Baloncesto, Ernesto Segura de
Luna, que eligió un mal día
para aterrizar en el
campeonato. Hoy tendrá ocasión
de presenciar el partido entre
Francia y España (20.00) donde
ambos conjuntos se juegan la
primera plaza del Grupo A.
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