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La cuarta jornada
de la LFB deparó una enorme
multitud de datos, de los que
cabe destacar el hecho de que
sólo se produjera una sola
victoria casera. De los siete
partidos, seis acabaron, por
tanto, con triunfo de los equipos
visitantes, algunas de ellas
sorprendentes. No
obstante, en el partido más
interesante de esta semana, el
Caja Rural Canarias le puso el
cascabel al gato y venció por 68
a 66 al Ros Casares Valencia, y
de esta forma soluciona dos
compromisos. Por un lado, el
equipo canario se rehizo de la
sorprendente derrota del pasado
domingo en La Seu d'Urgell
(Lérida) y también se demostró
a sí mismo que puede competir
con cualquier rival, a pesar de
no estar todavía muy
compenetradas sus jugadoras. El
equipo valenciano notó en
demasía la horrible noche de sus
bases: Shannon Johnson y Lidia
Mirchandani sumaron un -6 en el
apartado de valoración. La nota
positiva fue la reaparición de
Amaya Valdemoro, que anotó 13
puntos en los 21 minutos que
permaneció en el parquet del
Centro Insular de Deportes.
Otro
de los puntos de interés fue
Zaragoza donde el R.C. Celta
Banco Simeón consiguió ganar
(67-82) al Filtros Mann con
absoluta claridad. Las gallegas
dieron un pequeño golpe de
efecto y demostraron ser el
equipo que más en forma se
encuentra en este inicio liguero.
Una demoledora salida en el
tercer período, con un parcial
de 1 a 12 dejó encarrilada la
victoria visitante. Elena
Tornikidu, fantástica con 28
puntos, no pudo contrarrestar el
tremendo daño que Razija
Breaninovic causó en la zona
aragonesa con sus 22 puntos y 13
rebotes.
También
había muchos focos puestos en
Salamanca, uno de los equipos de
moda medió sus fuerzas ante el
subcampeón. El Universitat de
Barcelona B.F., no obstante,
impuso la tremenda experiencia de
su quinteto titular y con un
imparable trío anotador formado
por Vedrana Grgin, Nieves Anula y
Korana Longin (63 puntos entre
ellas) no dejó lugar a la duda y
ganó por 67 a 88 en una difícil
cancha como lo es La Alamedilla.
Korie Hlede y Claudinha
estuvieron demasiado solas y no
pudieron parar el vendaval
ofensivo catalán. Un 13 a 30 de
inicio.
En
Lugo, el C.B. Ciudad de Burgos se
aprovechó del bajo nivel de
compenetración local y
consiguió una valiosísima
victoria: 65 a 78. El 66% de
acierto explica la victoria, así
como los 25 puntos de una Marta
Zurro que ha destapado el tarro
de las esencias. Aún así, el
equipo burgalés no necesitó
emplearse a fondo porque, como
explica Juan Corral, con las
"facilidades" que
dieron bajo los aros, no le ganan
"a nadie". La
aparición de la mejor Begoña
García no fue suficiente para
plantar cara.
Pero
ésta no fue la única sorpresa.
En Navarra comienza a encenderse
la luz de alarma con la cuarta
derrota. En esta ocasión vino de
manos de un Sedis Cadí lanzado
(69-75), que esgrime siempre el
mismo planteamiento (Dale Hodges,
Silvia Morales y defensa
agresiva), pero la solidez de
éste es tal que es difícil
luchar contra él. Más aún si
se pierden 22 pelotas o si sólo
se cuenta en la rotación con dos
reservas.
Por
otro lado, el Cocinas Carballo
perdió en casa (75-80) ante un
Andalucía Aifos que templó sus
nervios desde la línea de los
tiros libres, todo lo contrario
de las arosanas. Las gallegas no
puderon culminar una remontada en
los últimos minutos por unos
fallos en los tiros libres. Tina
Lelas (20 puntos y 13 rebotes)
fue la más determinante del
encuentro.
Por
último, en un enfrentamiento
entre recién ascendidos, el
Universidad de Oviedo venció al
Parque Comercial Mendíbil por 72
a 75. El encuentro se movió
siempre en distancias cortas y ni
la fuerza reboteadora de
Françoise Meyendo sirvió para
aplacar la sed de victoria de una
Marga Jiménez sensacional: 27
puntos.
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