| |
El Symel Tenerife
pasa a denominarse deportivamente
C.B. Isla de Tenerife tras llegar
a un acuerdo con la firma que en
las cuatro últimas temporadas le
había estado financiando. Los
términos del nuevo convenio, en
cambio, sí incluyen el
patrocinio de Symel para los
filiales (Segunda Autonómica y
Campeonato Insular Junior),
además del proyecto de trabajo
de base que este verano
suscribió el Isla de Tenerife
con nueve clubes y colegios. La
ausencia de patrocinio deja al
club en una delicada situación
económica. Por este motivo, las
jugadoras Estela Ferrer, Izaskun
Oteo y Beatriz Díaz-Larrauri han
tomado la decisión de no
entrenarse ni jugar hasta que no
cobren los atrasos y se les
garantice que su situación se
normalizará.
Francisco
Apeles Díaz, presidente de la
entidad canaria, declaró ayer
que en ningún momento se le ha
pasado por la cabeza una posible
retirada del equipo de la
competición. "Yo creo que
vamos a salir de esta
situación", agregó. La
solución definitiva a este
problema se verá en los
próximos días.
Puede
decirse que es un palo
demasiado duro para el equipo
tinerfeño, pues en estos
momentos no tiene recursos
suficientes para cubrir gran
parte de los 35 millones de
presupuesto para el curso
2001-2002. Al parecer, los
dirigentes del club no tendrán
problemas para cubrir los gastos
necesarios para afrontar las
categorías de base. El
inconveniente se presenta a la
hora de afrontar la nómina del
primer plantel, cuyo coste,
según ha podido saber el
rotativo tinerfeño El Día,
ronda el millón y medio mensual.
El
primer equipo prosigue la
preparación para afrontar la
cuarta jornada de la LFB 2, con
la visita que le hace el Valencia
E.B.F. este sábado al Palacio de
los Deportes de Santa Cruz. El ya
ex Symel ha sumado tres victorias
en los anteriores encuentros y
querrá sumar más méritos.
|
|