| Se viene
insistiendo desde hace mucho
tiempo en la igualdad entre los
equipos LFB de esta temporada
2001-2002. Y lo sucedido en la
jornada quinta resume esa
sensación generalizada;
cualquier campo es propicio para
sumar una derrota. En este
sentido, el R.C. Celta Banco
Simeón, el único equipo que
quedaba invicto en la Liga,
perdió sin paliativos (78-63)
ante un Andalucía Aifos que
dará que hablar durante toda la
competición. El Julián Jiménez
se está convirtiendo en un
fortín donde hasta un equipo tan
experimentado como el gallego
puede perder. La efectiva labor
ofensiva de Cal Bouchard (20
puntos) y Conchi Cerqueira (17)
pudo con los clásicos buenos
números de Razija Breaninovic
(17 puntos y 14 rebotes, en esta
ocasión).
Otro
resultado que denota la igualdad
de los equipos es la victoria del
Filtros Mann Zaragoza (96-102) en
el pabellón del Guinardó,
poniendo fin a una racha de
imbatibilidad de las catalanas en
su feudo en temporada regular que
duraba 19 meses. Marina Ferragut
realizó su mejor partido desde
que regresó a la Liga española
con 34 puntos y 9 rebotes,
anotando 6 triples sin fallo. Las
mañas mostraron una cara más
agradable que en anteriores
partidos y no dieron opción a
las universitarias.
En
Valencia, la incertidumbre se
apoderó del Ros Casares-Navarra.
Las levantinas sufrieron más de
lo previsto (67-62) para doblegar
a un equipo que, sabida su falta
de reservas, peleó hasta la
extenuación mediante Anthoula
Papailia (18 puntos). Shannon
Johnson dio la puntilla con un
último cuarto pletórico.
Otro
final apretado se vivió en el
Centro Cívico Río Vena
burgalés. El C.B. Ciudad de
Burgos opuso resistencia (75-79)
a un Caja Rural que remontó
milagrosamente quince puntos de
desventaja (68-53, a 7 minutos
del final). Rosi Sánchez y
Tamika Whitmore se aliaron para
imponerse al dúo formado por
Allison Tranquilli y Julia
Germain.
En
La Seu d'Urgell, el Halcón
Viajes Salamanca se dio un baño
de confianza tras vencer por 83 a
100 a uno de los equipos
aguerridos de la categoría.
Korie Hlede y Claudinha volvieron
a funcionar (54 puntos entre
ambas con un 60% de acierto) y
pudieron con un Sedis Cadí con
una mayor aportación ofensiva de
jugadoras no habituales.
En
Gijón, el Yaya María Breogán
encontró un bálsamo con el que
curar los males de principio de
temporada. El Universidad de
Oviedo no dio sensación de
peligro en ningún momento y el
equipo breoganista se ensañó
con las astures (49-102). El
hecho de que todas las jugadoras
visitantes anotasen ocho puntos
como mínimo y de que la
valoración de ambos equipos
fuera negativa (-7) para las
universitarias y de 133 para las
gallegas ayuda a comprender la
diferencia entre ambos conjuntos.
Por
ultimo, el cambio de técnico en
el Parque Comercial Mendíbil no
dio resultado, aunque las
jugadoras vascas mostraron mejor
cara. El Cocinas Carballo
consigue de esta manera una nueva
e importante victoria para eludir
los últimos puestos de la Liga.
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