| The show must
go on fue la sintonía de la
vuelta al espectáculo del Ros
Casares Valencia. Victoria por 92
a 53 contra el C.B. Ciudad de
Burgos. Veintitrés asistencias
por parte del equipo valenciano
fue uno de los argumentos de la
fiesta. Otro, la mezcla de locura
y espectáculo de las jugadas de
Shannon Johnson y Marta Fernández.
Juan José Moro, entrenador de
las burgalesas, se preguntaba al
final del partido: "¿El récord
de valoración en un partido es
de 125?". Las
fiestas navideñas sólo
permitieron disfrutar del
espectáculo a unos 300
aficionados, que no olvidarán lo
que vieron. Un parcial de ocho a
cero casi al principio del
partido fue la primera muestra de
la diferencia de juego entre
ambos conjuntos. Al inicio, el tempo
del partido lo llevaron las norteamericanas
que dominaron todas las facetas
de juego, con la creatividad de
Johnson y el juego interior de
Murriel Page. Al final del primer
cuarto: 18 a 10. En el segundo,
Fernández y una muy acertada
Lidia Gesteira tomaron el relevo
en la anotación y aumentaron la
diferencia hasta 15 puntos: 38 a
23.
En la
segunda parte, Trisha Fallon e
Ingrid Pons se unieron a la
fiesta. La decimosegunda jornada
ha sido la de la reafirmación
del poder de las levantinas.
Brillaron todas sus jugadoras,
incluida la joven base Sandra
Ygueravide, debutante en la Liga.
Desparpajo y decisión fue lo que
mostró en el minuto y medio que
jugó.
En el
Ciudad de Burgos una desangelada
Marta Zurro mostró garra y fue
junto a Alison Tranquilli y
Leticia Revilla las únicas que
acabaron con una valoración
positiva. El equipo burgalés
consiguió unicamente en dos
ocasiones anotar cuatro puntos
seguidos. No fue un paliza
convencional sino un rodillo
que duró 40 minutos.
Mascota
Como
curiosidad el Ros Casares
Valencia presentó a su nueva
mascota: Martilla. Ésta
viste el equipaje del equipo y su
cabeza es la de un martillo. El
final del partido fue un homenaje
a la estrella del encuentro,
Marta Fernández. ¿La razón?
Esta consolidada alero cumplía
20 años.
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