| Las Sparks de Los
Ángeles parecen haber tomado un
avión sin escalas con destino a
su segundo título. En el primer
encuentro de la final de la WNBA,
el equipo angelino derrotó a las
New York Liberty (63-71)
recuperándose de un inicio
bastante discreto y desplegando
un juego demoledor. Ni el
mismísimo Madison Square Garden
fue capaz de arredrar un conjunto
excelentemente diseñado en todas
sus posiciones, con las ideas
claras desde el banquillo
(Michael Cooper demuestra tanta
inteligencia vestido de largo
como en su día lo hacía de
corto) y en la pista (se habla
mucho de Lisa Leslie, pero el
trabajo de Nicky Teasley, de
Mwabi Mabika y de DeLisha Milton
es un complemento ideal).
No
obstante, en los primeros 15
minutos tuvieron que ceder ante
el empuje y el excelso acierto
anotador de las Liberty. Crystal
Robinson y Becky Hammon (tres
triples en esa salida) veían el
aro con proverbial facilidad
desde las posiciones extreiores,
aunque por dentro sólo contaban
con el apoyo de Tari Phillips.
Precisamente, una canasta de la
ex jugadora del Yaya María
Breogán colocó la máxima
ventaja de las neoyorquinas
(31-22).
Las
californianas debían reaccionar
y lo hicieron aplicando una
concepción del juego algo
alejada de sus principios:
defendiendo mejor y obligando a
sus rivales a lanzar en peores
posiciones. El ataque de las
Liberty flojeó y Los Ángeles,
manteniendo su ritmo anotador por
medio de Mabika y Leslie, logró
empatar el encuentro al descanso
(35-35).
Empezar
de nuevo
El
partido empezaba de nuevo. Las
Liberty habían realizado un buen
partido, pero aún así no
estaban por delante en el
marcador y las Sparks habían
aprendido rápidamente la
lección. Tamika Whitmore está
completamente anulada por Latasha
Byears (únicamente anotó cinco
puntos) y por ahí cerraron el
grifo las pupilas de Cooper. De
nada le sirvió a Nueva York
batir el récord triples en un
partido de la final con nueve
aciertos.
Poco
a poco Los Ángeles fue
haciéndose con el control del
partido. Teasley olvidó por
completo su cartel de rookie
y dirigió con mano maestra (11
asistencias, récord en una
final) las operaciones de las
vigentes campeonas. Las amarillas
se hicieron con una escasa pero
sólida ventaja alrededor de los
seis puntos que supo administrar.
Un
triple de Sue Wicks a 95 segundos
del final recortó la distancia a
tres puntos (61-64). No obstante,
las Sparks demostraron también
una extraordinaria sangre fría
en estos últimos instantes al
anotar cinco de sus seis tiros
libres y certificaron una
victoria que deja a las angelinas
a un solo paso de reeditar el
triunfo del pasado año. El
Staples Center podría sentenciar
esta madrugada.
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