| Buenas y malas
noticias para España. La
Selección consiguió
brillantemente su clasificación
para los cuartos de final al
ganar a Yugoslavia (81-67) en el
último encuentro de la segunda
fase. No obstante, la parte mala
de esta victoria es el rival que
ha tocado en el cruce: Estados
Unidos. El conjunto
español cimentó la victoria en
el tercer cuarto (con un parcial
de 23 a 9) después de llegar al
descanso con una desventaja de
cuatro puntos ante un equipo, el
yugoslavo, que luchaba por
mantener vivas sus opciones de
estar en cuartos. El fantasma
de la derrota ante China en el
partido que abría esta segunda
fase sobrevolaba en la
delegación española, pero en el
tercer período el conjunto
dirigido por Vicente Rodríguez
recuperó la línea mostrada ante
Brasil con un ataque fluido y con
una mayor intensidad defensiva.
La
Selección contaba en esos
instantes, de nuevo y tal como
había sucedido con las canarinhas,
con la aportación anotadora de
Amaya Valdemoro, que otra vez
finalizó como máxima anotadora
del equipo español con 18
puntos.
Tras
la victoria y la clasificación
para los cuartos de final
(partido que se celebrará el
lunes en un horario aún por
definir) España aspira como
mínimo a luchar por repetir la
plaza conseguida en el anterior
Mundial, disputado en Alemania,
donde finalizaron quintas; el
puesto que curiosamente logró la
selección masculina en el
reciente Mundial de Indianapolis.
Un
rival de miedo
Ahora
espera la todopoderosa selección
de Estados Unidos. Un equipo de
ensueño que nada tiene que ver
con el conjunto masculino que
fracasó hace sólo unas fechas.
Las auténticas
estrellas de la WNBA están
arrollando despiadadamente en
este campeonato (42,7 puntos de
media de ventaja sobre sus
contricantes). En esta pléyade
de jugadoras destacan Sheryl
Swoopes (17,0 puntos por
encuentro) y Lisa Leslie (15,8
puntos y 7,5 rebotes de media).
Pero
infravalorar al resto de este
combinado es un grave error
porque el potencial de las 12
seleccionadas también es enorme,
desde Katie Smith hasta Jennifer
Gillom, la jugadora menos
utilizada por el cuatro veces
campeón de la WNBA, Van
Chancellor. El combinado
estadounidense tiene unos
excelentes promedios en los
lanzamientos: 54,9% en tiros de
dos, 78,9% en tiros libres y
41,5% en triples.
Las
posibilidades españolas pasan
por provocar un marcador ajustado
en los instantes finales, pero
superar la asfixiante intensidad
defensiva de las norteamericanas
y llegar a los minutos finales
con algo de resuello es una
verdadera proeza. España deberá
poner lo mejor de sí misma. Ha
llegado a este encuentro en su
mejor estado de forma del torneo.
La defensa ha subido muchos
enteros gracias a su entrega
incondicional y el ataque ha
despejado buena parte de sus
dudas por el liderazgo
indiscutible de Valdemoro.
Precisamente, la madrileña
estará muy motivada para este
partido ya que querrá
reivindicarse ante su ex
entrenador en las Houston Comets.
La madrileña fue descartada este
verano por Chancellor.
Otro
de los puntos que España deberá
tener muy en cuenta es la clara
vocación reboteadora de Estados
Unidos. Ante Brasil se sufrió en
este sentido (13 rechaces menos
que las suramericanas), por lo
que España deberá tratar de
parar el potencial físico de las
rivales de cuartos cerrando el
rebote y saliendo al contraataque
lo más asiduamente posible para
evitar tener que jugar en
estático. Parte de la derrota
ante otro equipo eminentemente
físico como es el australiano
pasó por la lentitud de las
transiciones españolas.
Los
otros cuartos
El
resto de encuentros de los
cuartos de final enfrentarán a
Brasil con Corea, Australia con
Francia y China con Rusia. En
principio, las brasileñas tienen
el emparejamiento más sencillo,
gracias al apurado triunfo
(75-74) ante las opals
en la jornada de ayer.
Yugoslavia, Argentina, Lituania y
Cuba quedaron apeadas en esta
segunda fase.
Por
último, Japón se hizo con la
decimotercera plaza al vencer a
Taiwan por 76 a 61. Senegal
evitó el último lugar del
Mundial tras dar una paliza a
Túnez (87-52).
|