| El Adecco
Estudiantes venció en su primer
partido en la LFB al Yaya María
Breogán por 95 a 74 gracias a la
exhibición de tiro de Jenny
Roulier y Montse Antón. Los 56
puntos anotados entre ambas (con
una serie conjunta de 9 de 12 en
triples) marcaron la diferencia
ante un conjunto que deberá
mejorar mucho más para salvar la
categoría. Desde el
mismo inicio, Roulier se erigió
en la referencia ofensiva de las
estudiantiles. De hecho, la
primera canasta con sabor a LFB
la anotó la eléctrica escolta.
Su aportación en la primera
mitad rayó la genialidad, sin
apenas fallos (anotó cuatro
triples antes del descanso)
secundando la buena dirección de
Silvia Hernández, superior a
Arancha Gómez en la batalla
táctica.
Roulier
aprovechaba cualquier despiste en
los bloqueos para recibir y
anotar ante el jolgorio de los
casi 2.000 espectadores que se
acercaron al polideportivo
Antonio Magariños. El baloncesto
fue el vencedor del primer cuarto
(30-22) con un juego vistoso y
rápido.
Pero
parte de culpa la tuvo la floja
defensa gallega, que no se
aplicó ante la norteamericana.
Las colegiales vivieron del
enorme acierto en su tiro
exterior, sin apenas
penetraciones, pero muy rápidas
en las transiciones y en el
movimiento de balón.
La
salida de Natalia Dotsenko
equilibró la contienda y al Estu
le costó entrar en el segundo
cuarto. De nuevo, el acierto de
Roulier y la mejora defensiva
madrileña permitió ampliar las
distancias al descanso (52-39).
Relevo
anotador
En
el descanso, Manel Sánchez,
entrenador de las lucenses,
activó a Victoria Lucena, quien
ajustó su defensa sobre la
escolta. El Estudiantes se
bloqueó momentáneamente y se
vieron los minutos más
deslabazados de la matinal. Ante
esta situación surgió Antón,
la alero titular local, que con
su peculiar tiro tomó el relevo
ofensivo de las toreras. Tres
triples casi seguidos ampliaron
la distancia y el margen de
relajación (si es que eso se
puede permitir en la elite) de
las chicas entrenadas por Alberto
Ortego.
Con
casi todo perdido a falta de ocho
minutos, Sánchez quemó sus
naves subiendo la línea
defensiva. La presión provocó
un cortocircuito en el engranaje
madrileño y redujo la diferencia
a 15 puntos (80-65) y poco más
de cuatro minutos por jugarse.
Sin embargo, las locales
mantuvieron la sangre fría y
apuntilló a su rival a través
de Sonia Blanco (14 puntos)
y el sexto triple de Roulier.
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