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La segunda jornada
de Liga supone para los equipos
catalanes de la competición el
estreno del casillero de
victorias. El Extrugasa Cortegada
cayó en Barcelona por 20 puntos
(103-83), ante unas jugadoras que
salieron a recomponer los platos
rotos en la anterior
jornada, y el Adecco Estudiantes,
en un partido reñido, cedió el
testigo en lo más alto de la
clasificación, pues cayó a
manos del Sedis Cadí por 69 a
65. El Universitat de
Barcelona B.F. ganó al Extrugasa
por la diferencia de plantilla
que existe entre unas y otras.
Los tres primeros cuartos
acabaron con parciales muy
parecidos (25-18, 25-19, 26-18),
aunque la ventaja en el primero
se produjo en los instantes
finales, después de un inicio de
encuentro muy igualado. El
Universitat de Barcelona no
encontraba su sitio en el
encuentro y el dúo Gisela
Vega-Rocío Carballo empataba el
partido a 17, pero las gallegas
se bloquearon en los tres
últimos minutos. Las catalanas
establecieron las diferencias con
dos parciales de 15 a 3 y 23 a 4
en la salida del segundo y tercer
período, apoyadas en la defensa
y en el acierto exterior (12 de
22 triples) de Nuria Martínez,
Andrea Congreaves y Kedra
Holland. El último cuarto, un
espectacular toma y daca en el
que el Extrugasa demostró tener
mimbres para asustar en cuanto se
pone a defender con intensidad.
"La
victoria ha sido un bálsamo,
para tranquilizarnos y para
darnos tiempo, aunque hubiera
cambiado el ganar de menos puntos
y haber conseguido el triunfo en
Vigo", dice Carme Lluveras,
entrenadora del Universitat de
Barcelona. Jordi Fernández,
técnico del Extrugasa, reconoce
las limitaciones de su conjunto:
"Hemos de defender los
suficiente como para no meternos
en dinámicas de más de 80
puntos, donde nos es muy difícil
de ganar a cualquier rival. Somos
un equipito más que modesto y
cuando nos enfrentamos a
jugadoras de una categoría como
las del Uni, si no
metemos el partido en un juego
intenso y con menos errores en
defensa tenemos algunas opciones
de ganar".
Y
en La Seu d'Urgell, el Sedis se
impuso al Estudiantes en un
partido muy apretado y muy lento
de ritmo. Al descanso las
colegiales se fueron con una
mínima ventaja en el marcador
(29-32) y eso que su artillera
Jenny Roulier no vio aro
hasta el minuto 13 de encuentro.
Ambos equipos afrontaron el
último cuarto empatados a 49, y
en esos 10 últimos minutos fue
cuando las extranjeras del Sedis,
Dale Hodges y Neree Roberts,
marcaron las diferencias. Al
final: 69 a 65 para las locales,
que de esta forman estrenan (en
competición oficial) con
victoria su nuevo pabellón.
Nuria
Forns, ex jugadora del Uni
que regresaba a Cataluña con el
Estudiantes para enfrentarse al
Sedis, reconoce que el equipo
ilerdense será uno de los que
"estén arriba" en el
tramo final de la competición.
Su entrenador, Alberto Ortego,
lamenta la forma de la derrota:
"Ha sido un partido bastante
disputado y en el que los dos
equipos nos podíamos llevar la
victoria. Lo hemos tenido en la
mano, pero ya sabemos que habrá
muchos partidos que se van a
resolver en los últimos minutos
y hay que estar preparados".
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