| La LFB no puede
estar más igualada. Hasta cinco
equipos (Caja Rural Canarias,
C.B. Puig d'en Valls, Universitat
de Barcelona B.F., Ros Casares
Valencia y Filtros Mann Zaragoza)
comparten la primera plaza con
una sola derrota, mientras que el
Yaya María Breogán y el Adecco
Estudiantes se alejan de las
posiciones de descenso con sendos
triunfos. El Symel Tenerife
dio la acostumbrada guerra a su
rival de turno, en este caso el
Caja Rural. Las visitantes
declinaron la balanza de su lado
en la segunda mitad (62-81)
aplicando un fuerte ritmo al
partido con la entrada de cuatro
jugadoras pequeñas. Taru
Tuukkannen se multiplicó (21
puntos y 12 rebotes) pero las
muchas y sensibles bajas de las
chicharreras hicieron el resto.
Elena Álamo confirmó su
mejoría con 18 puntos, 8 rebotes
y 5 robos.
El
otro derby sí acabó en
sorpresa. El Yaya María está
rentabilizando sus partidos como
local y consiguió un meritorio
triunfo ante el R.C. Celta Banco
Simeón (65-62). Las lucenses
dominaron el marcador desde el
salto inicial con una gran
concentración defensiva (43-26).
Las viguesas comenzaron una
progresiva remontada, pero Sonja
Kireta falló una canasta bajo
aro en el último minuto que
podía haber cambiado el signo
del encuentro. Arancha Gómez
arrastró a su equipo con 21
puntos, 6 rebotes y 3 robos,
mientras que Kireta aportó 25
puntos y 11 rechaces.
Tres
triples y remontada
Por
su parte, el Estudiantes logró
un valioso triunfo en la pista
del Extrugasa Cortegada (58-66).
Las madrileñas se sobrepusieron
a los once puntos de ventaja de
que dispuso el conjunto local en
tercer cuarto. Tres triples
consecutivos abrieron el hasta
entonces cerrado camino al aro.
La defensa estudiantil en el
último período hizo el resto.
Esther García resultó
providencial en la remontada con
sus cuatro triples (15 puntos en
total).
El
Puig d'en Valls se acerca a la
Copa de la Reina con una
trabajada victoria ante el
Andalucía Aifos (76-61). Las
linarenses abortaron el juego
rápido de las locales gracias a
la intimidación de Svetlana
Rodionova (16 puntos y 8 rebotes)
y dominaron el marcador durante
la primera mitad. Sin embargo, el
control del rebote cambió de
dueño y Silvia Morales (17
puntos) y Choche Alonso (18
puntos, 5 rebotes y 9
asistencias) dinamitaron el
partido con sus contraataques.
Por
último, el Ros Casares logró su
victoria más contundente en un
campo muy complicado. Los 23
puntos de diferencia que
consiguió ante el Sedis Cadí
(51-74) se fundamentaron en una
primera parte de lujo, en la que
la defensa levantina sólo
permitió 21 puntos. El 28% en
tiros de dos (16 aciertos de 57
intentos) condenó a las
catalanas. Marta Fernández fue
la visitante más incisiva (23
puntos, 3 rechaces y 4
asistencias).
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