| El Viladecans B.F.
prosigue su marcha imparable
(75-69) a costa del hasta ayer
líder del Grupo B de la LFB 2,
el Caja Rural Canarias
"B". La sexta victoria
consecutiva de las chicas de
Lucas Mondelo se basó en el gran
partido de las dos pívots
locales, Judith Viñuela y Marta
Soler, cuya conexión trajo en
jaque al equipo canario durante
los 40 minutos. Un partido
intenso y de alta calidad. No
obstante, las locales alcanzaron
las primeras diferencias gracias
a Sonia Bolaños, que desbordó
en el uno contra uno a Tania
Quintero y anotó 9 de sus 16
puntos en el primer cuarto. El
Viladecans imprimió su estilo de
juego rápido, presionando la
subida balón de Elena Álamo y
tapando a Bethany Donaphin, su
referencia interior.
Como
consecuencia de todo esto, las
catalanas se fueron de 10 puntos
en el marcador (25-15) iniciado
el segundo cuarto. Pero el
cansancio de las titulares
impidió seguir imprimiendo ese tempo
y las canarias, apretando en
defensa, lograron encadenar
varias canastas fáciles. EL
parcial fue sangrante: 0 a 14.
Las visitantes retomaban, así,
rápidamente el pulso al partido.
Pero
las catalanas tenían claras las
cosas y se instalaron en una zona
caja y uno sobre Tania Quintero,
que les devolvió la iniciativa
en el marcador. Judith Viñuela
empezaba a causar estragos con su
suave tiro frontal y colocaba el
39 a 33 del descanso.
Árbitros
criticados
El
encuentro continuó con dos tiros
libres, producto de una técnica
a Domingo Díaz, que en el camino
hacia los vestuarios recriminó a
la pareja arbitral algunas
decisiones. De hecho, Bardají y
Campos tuvieron una tarde
bastante aciaga y recibieron las
protestas de ambos bandos.
Las
canarias basaban su anotación en
Álamo (16 puntos) y María del
Carmen Ruiz (18 puntos), ya que
Donaphin recibió constantes
ayudas y falló canastas
bastantes claras bajo el aro (3
de 13 en tiros de dos). Ello
facilitó que las catalanas
continuaran dominando el
electrónico. Además, cuando
recibía dos contra uno Soler
(excelente en el rebote ofensivo)
doblaba bien el balón a
Viñuela, instalada en el poste
alto y masacrando el aro rival
(23 puntos y 11 rebotes).
Precisamente, Viñuela se sacaba
un triple de ocho metros a la
remanguillé para colocar
sobre la bocina el 58 a 50 con
que finalizó el tercer período.
La
tónica del encuentro no cambió
con ese triple: el Caja Rural
"B" seguía apretando
las tuercas y recortando poco a
poco las distancias. La rapidez
de Álamo y Ruiz acercó a las
insulares a dos puntos (65-63).
Hacía breves momentos que ambos
equipos se protegieron en sendas
zonas 2-3, situación de la que
al final salió beneficiado el
equipo local (71 a 63, a falta de
dos minutos y medio). En el
carrusel de faltas, el Viladecans
estuvo casi infalible y
certificó un meritorio triunfo.
'Vila',
a pedir de boca
Viñuela
fue la mejor del partido, no
sólo en la tarea anotadora y
reboteadora, sino también como
canalizadora del balón, ya fuera
conectando con las interiores
(Laura Planas estuvo muy lista en
el juego sin balón) o con las
exteriores. Soler acabó con 23
puntos y 10 rechaces. La labor de
desgaste de Silvia Mohedano y
Sonia Hidalgo en la presión
sobre las bases rivales también
fue un detalle que se suma a un
partido que le salió a pedir de
boca al equipo barcelonés.
Por
su parte, las canarias notaron en
exceso la baja de Eva Montesdeoca
en la rotación interior (Díaz
jugó en muchos momentos con
cuatro exteriores, perdiendo
poder reboteador). Quintero y
Donaphin estuvieron muy por
debajo de su nivel habitual y el
equipo lo acabó pagando.
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