| El Caja Rural
Canarias no pudo prorrogar la
condición de invicto en Bélgica
ante el Dexia Namur (78-35) en un
encuentro que se desequilibró en
los seis últimos minutos. La
actuación del árbitro
luxemburgués Heisch terminó por
descentrar a las españolas
cuando afrontaban la recta final
del encuentro con opciones de
triunfo, ya que se encontraban a
tan sólo dos puntos de las
belgas. Una personal no
sancionada a Elena Álamo y una
posterior técnica fue el
comienzo del calvario. Previamente,
el encuentro se caracterizó por
un primer tiempo de mayor dominio
belga, con su adversario mermado
por la acumulación de personales
(nada más comenzar Bethany
Donaphin ya recibió tres
faltas), y se alcanzó el
descanso con una ventaja local de
ocho puntos (43-35).
La
reacción de las pupilas que
entrena Domingo Díaz llegó en
el tercer cuarto a base de un
mayor acierto ofensivo, ya que el
Namur se empleó con contundencia
cuando atacaban las isleñas
(mientras aquellas lanzaron en 70
ocasiones a canasta sus oponentes
lo hicieron sólo 44).
Cuando
se esperaba un final igualado, el
Caja Rural perdió la
concentración por el dispar
criterio de los árbitros y con
unos raquíticos 12 puntos en el
período cedió el liderato al
Namur ante el júbilo de su
afición.
Unas
2.500 personas acudieron ayer al
pabellón Octave Henry, ubicado
en la localidad belga de Namur,
para presenciar este encuentro de
la cuarta jornada del Grupo D de
la Copa de la FIBA. Con la
derrota por más de 10 puntos, el
Caja Rural pierde el basket
average particular con el
Namur, club al que había ganado
en la isla por 59 a 49.
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