| El C.B. Ciudad de
Burgos cayó derrotado en el
Antonio Magariños a manos de un
Adecco Estudiantes que está en
racha y que se encontró con una
victoria que no esperaba (91-82). Fue un
partido con dos partes bien
diferenciadas. La primera (los
dos primeros cuartos) el Ciudad
de Burgos, sin la presencia de la
lesionada Laura Grande, dominó
el juego y se fue rápidamente en
el marcador gracias a un
baloncesto efectivo ante un
Estudiantes que aguantaba el
chaparrón como podía. Hasta 17
puntos de ventaja manejó el
cuadro burgalés, para llegar al
descanso con un 30 a 43.
El
receso le vino bien al conjunto
estudiantil, que salió
enrabietado y más acertado de
cara al aro. Sobretodo desde la
línea de 6,25. Las burgalesas
bajaron el pistón y
posibilitaron que un Estudiantes
casi KO en el descanso se subiera
a la chepa de las
burgalesas (56-56). A partir de
ese momento al conjunto entrenado
por Dioni Fernández se le
cruzaron los cables y acabó
desquiciado con una actuación
patética de la pareja arbitral,
que se dejó el reglamento en el
túnel de vestuarios.
Un
diferente rasero a la hora de
medir las jugadas en una y otra
cancha provocó que la escuadra
burgalesista perdiera antes de
tiempo a Julia Germain, Michelle
Hendry, Jenny Whittle y Pilar
Valero. Todo esto unido a la
efectividad de cara al aro del
equipo del Ramiro, sobre todo de
Paula Palomares que estuvo
sencillamente genial, derivó en
una victoria épica del equipo
madrileño.
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