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El Ros Casares
Valencia, que jugó a medio gas
pensando en el compromiso de
Euroliga del jueves en la Fuente
de San Luis ante el Lavezzini
Parma, venció sin dificultad a
un joven Symel Tenerife por 79 a
61. Esteban Albert
dejó de inicio en el banquillo a
Amaya Valdemoro, pero se
encontró con la sorprendente
buena defensa de las de Paco
Apeles, que llegaron al final de
primer cuarto con tan sólo tres
puntos de desventaja (12-9). Todo
ello pese al acierto tanto en la
zaga como en ataque de Ruth Riley
y Barbara Farris, las jugadoras
más inspiradas del actual
campeón de Liga y Copa de la
Reina.
Sin
embargo, en el segundo acto el
equipo local forzó algo más la
máquina y con un parcial de 11 a
2 comenzó a marcar las pautas de
lo que sería el resto del
choque. La defensa se empleó con
mayor contundencia y colocó una
ventaja cómoda en el luminoso.
De
este modo, el tercer cuarto
transcurrió según lo previsto,
lo que hizo que la plantilla
tinerfeña no anotase su primera
canasta hasta el minuto seis.
Eso, unido al acierto del Ros
Casares, dejaba el marcador en un
claro 61 a 49. Al final, los
últimos 10 minutos sirvieron
para que el técnico valenciano
realizara diversas probaturas en
el cinco inicial, donde llegó a
jugar con Elisa Aguilar, Lidia
Mirchandani y Sandra Ygueravide
(las tres bases de la plantilla)
durante los últimos instantes.
Aun
así, las isleñas continuaron
intentando maquillar su números
y lo consiguieron con un parcial
de 0 a 7 gracias a Marta Ramírez
y Jacqueline Godoy. Pese a todo,
no les sirvió para acercarse
peligrosamente en el
electrónico.
Elisa
Aguilar y Marta Fernández
compartieron el honor de ser las
máximas anotadoras de su equipo,
con 16 tantos cada una. Por parte
canaria, Jacqueline alcanzó los
20 puntos, pero fueron
estériles.
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