| El Ros Casares
Valencia se impuso con más
dificultades de las previstas
(66-56) al Lietuvos Telekomas
Vilnius, a pesar de cerrar el
tercer cuarto con una ventaja de
17 tantos. El equipo entrenado
por Esteban Albert buscó desde
el inicio solventar con rapidez
el choque para evitarse una
hipotética presión rival y en
el minuto 3 ya vencía por 10 a 2
con un porcentaje inmaculado en
el tiro. Las artífices de
este primer parcial fueron sobre
todo Amaya Valdemoro e Ingrid
Pons, la primera con lanzamientos
exteriores y la segunda rompiendo
por velocidad la defensa de las
lituanas. Por su parte, las de
Algirdas Paulauskas intentaban
buscar la llegada de Valuzyte o
la fuerza bajo tableros de
Baranauskaite, pero no acertaban
con la canasta y todos los
rebotes defensivos caían en
manos valencianas.
Con
esta perspectiva las visitantes
plantearon una defensa en zona,
pero la imposibilidad de frenar a
las locales y el marcador de 15 a
5 a los cinco minutos provocó su
primer tiempo muerto. Tras las
explicaciones, el Ros Casares
continuó con una gran intensidad
defensiva, lo que forzaba los
lanzamientos del Lietuvos y
dejaba a Valiste como única
referencia (20-11). Sin embargo,
una serie de contragolpes
aumentaron la ventaja (26 a 11 a
dos minutos del descanso).
En
el segundo acto, el técnico
levantino optó por dar entrada
en cancha a Barbara Farris, que
no sólo sustituyó a Ingrid Pons
en el apartado anotador, sino que
además se impuso en el rebote al
Telekomas. Fue, pese a ello, un
segundo acto lleno de
imprecisiones, puesto que el
primer punto llegaría tras un
minuto y medio de juego y a los
cinco el luminoso parcial
solamente reflejaba un 4 a 3. A
partir de ahí, únicamente una
jugada de picardía de Marta
Fernández (sacó de fondo contra
una rival y anotó canasta) y el
hecho de que Murashkina y
Valuzyte se colocaran con tres
faltas le dio emoción al choque,
que se fue al descanso con un
claro 38 a 24.
La
segunda parte comenzó con un
intercambio de triples por parte
de ambos conjuntos, que acabaría
derivando nuevamente en la
precipitación de las bálticas y
en al acierto reboteador de las
españolas. Además, la entrada
de Ingrid Pons en el parquet de
la Fonteta revitalizó el juego
interior de las de Albert, a
pesar de los intentos de
Baranauskaite por hacerse fuerte
en la zona.
Un
triple de Amaya Valdemoro y la
decisión del entrenador
alicantino de jugar con cuatro
pequeñas (únicamente Riley se
mantuvo como pívot) acabó de
rematar al Lietuvos, que hacía
aislados esfuerzos en la figura
de Valentiene por acercarse en el
resultado. De hecho, siempre que
subía al marcador una canasta
rival bien Trisha Fallon o bien
Elisa Aguilar se encargaban de
anotar desde la línea de 6,25
para impedir un sufrimiento
mayor. Unicamente las cuatro
faltas de Valdemoro podrían
contabilizarse en el apartado
negativo del tercer cuarto, que
cerró sus 10 minutos con un
claro 57 a 40 favorable a la
plantilla local.
Aun
así, el último período sí
haría retornar una tensión que
no se esperaba en el pabellón de
la Fuente de San Luis, puesto que
la escuadra lituana se llegó a
acercar peligrosamente a falta de
tres minutos (60-54). Este hecho
fue propiciado por el acierto de
Murashkina de cara al aro y por
el excesivo relax del Ros
Casares, que a los cinco minutos
tan sólo había conseguido
anotar tres puntos.
Pese
a ello, en los últimos 120
segundos las levantinas
reaccionaron y un parcial de 4 a
0 acabó sentenciando su sexto
triunfo en la máxima
competición continental con un
resultado de 66 a 56. De este
modo, la plantilla valenciana se
coloca tercera en el Grupo B de
la Euroliga, empatada con el
S.C.P. Ruzomberok y el
Euroleasing Sopron pero con el
average favorable respecto a
ambas formaciones.
Tras
este enfrentamiento, las
valencianas deberán volver a
pensar en el campeonato nacional
de Liga, donde el sábado a las
19.00 visitarán tierras gallegas
para medirse al Yaya María
Breogán.
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