| El Viladecans B.F.
venció y convenció en el
partido que le enfrentó ayer al
C.B. Universidad de La Laguna
(88-45). Con la sensación de
haber aprovechado el tiempo, los
espectadores disfrutaron de un
baloncesto directo y efectivo.
Una nueva muestra que lo de este
equipo va muy en serio. Aún
así, las locales no pudieron
marcharse hasta el segundo
cuarto. Y todo ello a pesar del
10 a 2 de salida que acumuló el
equipo de Lucas Mondelo. Un
tiempo muerto pedido por Pablo
Vila resituó al equipo
tinerfeño, que reaccionó con
las explicaciones (11-14). El
ataque de las catalanas estaba
siendo bien detenido y sólo dos
triples indefendibles de Paula
Tarrasón y Judith Viñuela le
dieron una ventaja escasa al
final del primer cuarto (19-16).
Sin
embargo, la entrada de Sonia
Pascual y Sonia Bolaños
dinamitó el partido. Su
intensidad y su velocidad, unidas
a una zona 2-3, desnudó por
completo a las tinerfeñas. Las
locales comenzaron a anotar
bandejas con tremenda facilidad,
ya fuera en contraataque o en
estático y empezaron a marcar
distancias respetables (31-23) en
el electrónico del Pavelló del
Centre. El trabajo defensivo de
Pascual siguió dando frutos
hasta el descanso (47-30).
Viladecans
desarma la zona
Los
dos equipos se instalaron en una
zona 2-3 que siguió beneficiando
al Viladecans. Marta Soler, que
se hizo dueña de las dos
pinturas ante una inoperante
Machu Monasterio, y un criterio
arbitral bastante relajado en el
lado catalán desquiciaron a las
canarias (63-37). El Viladecans
triangulaba con una brillante
facilidad ante la defensa canaria
y anotaba de todas las maneras
posibles.
El
partido estaba visto para
sentencia. Las laguneras daban
una imagen caótica, lejos de su
acostumbrado nivel, y las
catalanas seguían ofreciendo
acciones llenas de inteligencia.
El juego desde el poste alto (ya
fuera con Judith Viñuela o con
Marta Soler como carteras) hacia
el corte por debajo de canasta de
Tarrasón hizo levantar del
asiento a algún espectador. Las
jugadoras menos habituales
pudieron disfrutar de bastantes
minutos de juego, hecho que sólo
favoreció aún más al equipo
barcelonés (88-45).
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