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El reto impuesto
por la Federación Aragonesa de
llegar a superar los 8.000
espectadores en un partido de
baloncesto femenino en nuestro
país pasa casi ineludiblemente
por encontrar al Filtros Mann
Zaragoza en una semifinal o
incluso en una final. El equipo
local deberá enfrentarse a esos
fantasmas, ajenos a lo que sucede
en los 28x15 metros de una pista
de baloncesto, para hacer valer
su condición de anfitrión. Y es
que ningún local ha conseguido
ganar la Copa en su pista desde
que el Costa Naranja Godella lo
hiciera en Valencia 1995. El primer
escollo es el R.C. Celta Banco
Simeón, que viene con el disfraz
de cordero, de víctima
propiciatoria para una fiesta. La
consistencia de Sonja Kireta es
el argumento más válido de las
gallegas, puesto que el resto de
jugadoras, todas ellas muy
jóvenes, han bajado el
rendimiento ofrecido en la
primera mitad de Liga. Esa misma
juventud es la que también va
contra los intereses vigueses y
más aún cuando enfrente hay una
serie de jugadoras con muchos
tiros pegados en este tipo de
competición (bueno, también en
cualquier otra). Elena Tornikidu,
Marina Ferragut y Sandra Gallego
es un trío de muñecas calientes
y cabezas frías, aún más
idóneos para este tipo de
torneos.
El
ánimo del mucho público que se
espera esta noche en el Príncipe
Felipe (no tanto como 8.000, pero
sí una buenísima entrada)
también jugará a favor del
Filtros Mann. Pero ahí abajo
sólo valen las canastas.
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