| El Ros Casares
Valencia dijo adiós al sueño de
acceder a la final four
de la Euroliga tras perder en el
segundo partido de cuartos de
final ante el U.S.V. Orchies
(48-56). El enorme esfuerzo
acumulado por las españolas
marcó el desarrollo del
encuentro, a pesar del excelente
trabajo de pizarra de Esteban
Albert, que maniató a Ann
Wauters. Las francesas
salieron a decidir el partido
desde el mismo salto inicial. El
acierto de Allison Feaster y de
Edwige Lawson desde más allá de
la línea de tres abrió una
preocupante brecha en el marcador
(2-10) nada más comenzar la
contienda. Albert se vio obligado
a meter a sus jugadoras en el
partido a los dos minutos y 10
segundos. Sin embargo, el equipo
perdía balones incomprensibles y
se estrellaba una vez sí, otra
también en la defensa del
Orchies. Al menos, la mejora en
propia pista del Ros Casares
permitió contener la hemorragia
(8-19), pero estaba claro que con
una sola canasta de campo no
había mucho que hacer.
Fernández
se sale
Y
ante esta demanda surgió la
heroína de la Copa de la Reina.
Marta Fernández nos dejó ver de
nuevo lo mucho bueno que atesora
y convirtió todos los puntos de
un parcial de 9 a 0 que metió al
Ros Casares en el partido
(17-21). Especialmente
significativa fue la última de
las canastas de la catalana: en
un saque de banda, Fernández
aprovechó que Wauters estaba
defendiendo el saque de espaldas
para lanzar el balón sobre la
jugadora y convertir este
autopase en la canasta más
espectacular del partido. Pero
desafiar a Wauters tiene vuelta
de hoja, ya que en la siguiente
jugada, la pívot belga
convirtió un triple con toda la
tranquilidad de la que fue capaz.
Pero
el empuje del Ros Casares no se
podía venir abajo por un triple.
Las locales siguieron
empleándose al límite, atando
en corto a Wauters con dos contra
uno sistemáticos cuando la belga
recibía de espaldas al aro,
cerrando a cal y canto su tablero
y anotando con muchas más
facilidades, sobre todo a través
de la figura de Trisha Fallon,
imparable en el uno contra uno.
Así, Amaya Valdemoro subió el
empate a 25 en el marcador. De
ahí hasta el final del segundo
cuarto, el panorama no varió en
exceso (28-29).
Orchies,
a tope
La
reanudacióm arcó el destino del
partido. Las de Laurent Buffard
salieron con la misma
determinación del inicio de
partido. El entrenador francés
hizo especial hincapié en cargar
el rebote ofensivo y ésa fue una
de las claves que recondujo el
destino del partido hacia el
bando nordista (31-38). El Ros
Casares volvía a tener problemas
para tener el balón y para
lanzarlo con comodidad, mientras
que Buffard retocaba su ataque al
abrir a sus aleros a las esquinas
y dificultar así las segundas
ayudas, cuando el balón se
sacaba de dentro a fuera ante los
traps de las valencianas.
El único momento de brillantez
de Sandra Le Dréan (5 puntos
seguidos) en todo el partido
supuso la mayor distancia del
Valenciennes en toda la segunda
mitad (33-45), que se vio
mínimamente reducida con un tiro
libre de Ingrid Pons al final del
cuarto (36-47).
El
Ros Casares Valencia tenía que
echar el resto. Albert buscaba
soluciones con su ayudante,
Javier Pinazo, a final del tercer
cuarto y Amaya les echó un
cable. La alero madrileña sacó
su orgullo ganador y empezó a
acercar poco a las valencianas en
el marcador (44-51). Una canasta
frontal y dos tiros libres de
Valdemoro pusieron el
electrónico en un puño (48-53)
a menos de dos minutos para el
final y con posesión.
Los
últimos instantes
Sin
embargo, el aclarado a Fernández
no surtió efecto, intimidada por
los eternos brazos de Wauters,
aunque la belga falló lo
infallable en el siguiente
ataque. Habían transcurrido 40
segundos y el marcador seguía
igual. El Ros Casares tenía la
obligación de anotar y buscaron
a Ruth Riley. El balón colgado a
la norteamericana llevó el
suspense a la Fuente de San Luis,
puesto que Wauters intentó la
anticipación e incluso llegó a
retenerlo durante unas décimas,
pero la fuerza de Riley se hizo
con él. La pívot encaró el
corto camino hacia canasta... y
falló. Y ahí se acabaron las
opciones valencianas de forzar un
tercer partido. El carrusel de
faltas personales elevó el
marcador al 48 a 56.
Valdemoro
abandonó el pabellón entre
lágrimas. Todo el equipo estaba
resignado a su suerte y era
consciente de que, con un poco
más de descanso, el equipo
podría haber hecho mucho más
que tutear y caer con dignidad
ante el vigente campeón de
Europa.
Albert
se lamenta
Al
final del partido, Albert pasaba
balance hablando de que era una
oportunidad buena porque piensa
que tenían "las ideas
claras", pero que después
han fallado muchas cosas que
"teóricamente son
fáciles". "No hemos
sabido estar a nuestro
nivel", añade un Albert
que, como no podía ser de otra
manera, hacía referencia al
estado físico de su equipo:
"Estábamos jugando en la
reserva; ya lo hicimos en el
partido de Francia, pero pienso
que podíamos haber hecho
más".
Por
otro lado, el técnico centraba
parte de los problemas en el
descontrol del rebote defensivo:
"Sólo lo hemos controlado
en el segundo cuarto y ha sido
cuando el equipo ha subido. En el
resto del partido, después de
una buena defensa siempre tenían
una segunda, una tercera opción
y al final lo pagas". De
todos modos, Albert indicaba que
ningún otro equipo ha hecho que
el Orchies anote tan pocos
puntos. Por último, el
entrenador del Ros Casares sacaba
una conclusión positiva a la
temporada en la Euroliga:
"Hemos llegado a cuartos.
Hemos dado un paso más de lo que
hicimos el año pasado y hay que
pensar que esto es simplemente
ese paso más para el año que
viene intentar ir a una final
four".
Fallon
está cansada
La
alero australiana Trisha Fallon
opinaba que han hecho un mal
primer cuarto y que contra este
tipo de equipos se ha de jugar
bien los cuatro cuartos. Fallon
elogió, asimismo, al Orchies:
"Tienen un gran equipo,
juegan muy bien en conjunto.
Siempre reaccionaban en equipo y
eso es muy importante".
Respecto al partido del sábado
ante el Universitat de Barcelona
B.F., la jugadora le quitaba
hierro: "Hemos jugado cinco
partidos cruciales seguidos y
otro más no importa demasiado.
Mañana [por hoy] tendremos un
día de descanso. Nosotros
jugamos de una manera determinada
y nada cambiará para este
encuentro". Finalmente,
Fallon admitía estar un poco
cansada: "Pero cuando sales
a la pista tienes que jugar al
máximo estés cansada o tengas
un buen día".
Premio
para Wauters
La
FEB aprovechó la visita del
Orchies para premiar a Ann
Wauters como mejor jugadora
europea del año 2002. José
María Rojo le hizo entrega de un
obsequio antes del inicio del
partido.
El
resto, al desempate
Por
lo que hace referencia al resto
de eliminatorias, ninguno de los
tres equipos que consiguió ganar
el primer encuentro resolvió la
serie. El que más cerca estuvo
de conseguirlo fue el Gambrinus
Brno, que perdió a domicilio por
un ajustado 79 a 78 frente al
Euroleasing Sopron. Más holgadas
fueron las victorias del UMMC
Ekaterinburgo ante el Lotos Clima
Gdynia (95-70) y del Mizo Pécsi
ante el C.J.M. Bourges Basket
(81-63). Así pues, el próximo
jueves se conocerán los otros
tres integrantes de la final
four de la Euroliga.
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