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El control del
juego y ritmo del mismo fueron
los factores dominantes que le
permitió al Caja Rural Canarias
derrotar al C.B. Ciudad de Burgos
(82-55), que estuvo todo el
tiempo a merced de las
capacidades baloncestísticas de
las grancanarias. En el banquillo
y en la pista la misión estaba
clara: ganar. Pero con el mínimo
gasto energético posible,
pensando en el partido del
miércoles de la Copa de la FIBA.
Aún con todo, las pívots Summer
Erb, (26 puntos y 11 rebotes) y
Bethany Donaphin (17 y 13) se
lucieron en el juego interior,
convirtiéndose en las mejores
valoradas con 35 y 28 puntos,
respectivamente. La
igualdad y el intercambio de
canastas sólo existió en los
primeros minutos, aunque con dos
conceptos de juego diferenciado.
Mientras las grancanarias se
apoyaban en el juego interior
para convertir, las burgalesas se
basaban en el lanzamiento
exterior de Yolanda Juanes y
Pilar Valero mantenerse en el
partido (19-14).
Dionisio
Fernández diseñó una defensa
zonal 2-3 con ajustes interiores,
que motivó la aparición de las
triplistas isleñas, Rosi
Sánchez y Lourdes Peláez, para
empezar a poner diferencias
importantes. Al descanso se
llegó con un 42 a 27.
La
continuación sirvió para
consolidar y aumentar las
diferencias en el juego y el
marcador, que llegaron a ser de
30 puntos (82 a 52, a falta de un
minuto para el final).
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