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Cuando aún
resuenan los ecos del pío
pío en el Centro Insular
como homenaje sonoro al bravo, al
bravísimo Caja Rural Canarias,
que fue capaz en quince minutos
finales de voltear quince puntos
ante el Waïti Burdeos (86-74),
nos llega ahora la noticia que la
final a cuatro de la Copa de la
FIBA se celebrará en Rusia. Hace
ocho días, en Burdeos, personas
allegadas al club galo nos
manifestaron que la FIBA había
concedido la competición a la
ciudad de Marsella. No se
entiende cómo en tan poco tiempo
todo se ha ido al traste. Por
tanto, el potentísimo VBM-SGAU
Samara tendrá un plus de ventaja
al jugar como local, si a eso
unimos que es con diferencia el
que mejor plantilla con la
excepcional Mwadi Mabika al
frente. Los equipos participantes
(Aix-en-Provence, Ano Liosia y
Caja Rural) tendrán muy caro dar
la sorpresa.
Conociendo
los antecedentes, no queremos
decir que la FIBA no nos vuelva a
sorprender con otro escenario
diferente. Hay que tener en
cuenta que Samara está a unos
600 kilómetros al este de
Moscú. La expedición
grancanaria tendría que hacer
unos 7.800 kilómetros para
llegar a la orilla del Volga,
donde se encuentra Samara. Un
punto a su favor es que cuenta
con aeropuerto el
Kuibishev-Smishlayev. Existe una
remota posibilidad de que Las
Palmas de Gran Canaria acoja la
competición, ya que el
Ayuntamiento ha entrado en
contacto con los responsables del
Caja Rural para al menos igualar
la oferta del equipo ruso.
Juegue
donde se juegue lo que es
evidente es que el Caja Rural, en
proporción al presupuesto
disponible, está firmando la
mejor temporada con diferencia de
sus 23 años de historia. Las
grancanarias se han metido en
todas las competiciones en las
que ha participado como cabeza de
serie. Otra de las cuestiones
tangibles es que un club de
cantera como éste puede luchar
de igual a igual, siempre que
cuente con los medios técnicos
necesarios, por los títulos en
disputa.
Ejemplo
de ello son Elena Álamo, Rosi
Sánchez, Lourdes Peláez, Thania
Quintero, Eva Montesdeoca,
Patricia Urquijo y el relevo
generacional que apunta a Yasmina
Navarro, Adara Vega, Miriam
Álamo, Patricia Benítez y un
sinfín que irán saliendo del
trabajo de la base donde Begoña
Santana y un grupo de
entrenadores que hacen su labor
anónima. No debemos ni queremos
olvidarnos de las foráneas
lideradas por Summer Erb y
Bethany Donaphin, más Mar Rovira
y María Ruiz, que se han
integrado a la filosofía del
club.
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