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Dio igual que se
jugara en Le Prado, la pista de
su rival acérrimo, ante 3.000
hinchas. El U.S.V. Orchies
destrozó sin piedad al C.J.M.
Bourges en la semifinal de la
Euroliga (57-89). Las chicas de
Laurent Buffard acceden a su
tercera final consecutiva y
tendrán de rival al UMMC
Ekaterinburgo, que se deshizo del
Gambrinus Brno (74-65). El
Bourges pagó cara su pésima
salida (9-25), debido en parte a
la extraordinaria concentración
de las nordistas. La misma
intensidad le sirvió para ir
abriendo aún más hueco con el
transcurso de los minutos (23-46
al descanso). El Orchies no
aflojó ni tan siquiera en la
reanudación, consciente de que
las locales se les podían subir
a las barbas. Los 35 puntos de
diferencia, doblando en el
marcador, al final del tercer
cuarto supusieron una tremenda
humillación para las berruyéres.
El
Bourges encontró a faltar la
presencia de Cathy Melain, que no
anotó ningún punto en los 11
minutos que estuvo en pista.
Sólo Ilona Korstina y Katia
Santos (28 puntos entre las dos)
se salvaron de la quema. Por
parte nordista, Ann Wauters fue
una pesadilla constante (22
puntos, con 9 de 10 en tiros de
dos, y 11 rebotes). Allison
Feaster (6 rechaces y 3 triples
para 16 puntos) y Audrey Sauret
(14 tantos) se sumaron al
festival de la belga, que acerca
a otro título continental al
Orchies.
Algo
muy parecido sucedió en la otra
semifinal, donde las rusas del
Ekaterinburgo lograron una renta
cómoda en la primera parte
(39-23 al descanso). La pareja
interior formada por Yolanda
Griffith y Elena Baranova (31
puntos y 17 rebotes) estuvo bien
secundada por fuera por Elena
Arkhipova y DeLisha Milton (20 y
17). Las checas trataron de
reducir las distancias de manera
infructuosa a través de Elena
Shakirova y Kamila Vodicková,
pero volvieron a fallar en otra
cita europea.
Así
pues, mañana en Le Prado el
Orchies y el Ekaterinburgo
lucharán por el cetro europeo.
En principio, las francesas
parten con ventaja por plantilla,
pero no hay que olvidar que las
rusas cuentan con grandes
jugadoras como Baranova, Griffith
o Milton. Y eso es garantía de
buen baloncesto.
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