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El BF Viladecans
venció en su pista al Mercaleón Sufi Corsán
(72-60) en un partido jugado a un ritmo rápido,
pero que pagó los muchos errores en el tiro. La
portentosa actuación de Judith Viñuela (otra
más) desniveló el primer encuentro de la
eliminatoria.
Miguel Ángel
Estrada, entrenador de las visitantes, ya sabía
de la peligrosidad de la ala-pívot barcelonesa y
trató de impedir que recibiera en el poste alto,
como así fue en los primeros minutos de partido.
Sin embargo, el equipo leonés salió poco
entonado. Todo lo contrario del local, que, a
pesar de tener muy bien cubierta a Viñuela supo
entender que la clave podía estar en defender
más fuerte y asegurar el rebote defensivo. De
este modo, y ante la lentitud visitante, el
Viladecans armó numerosos contraataques a través
de Tarrasón y Bolaños y abrió una brecha
importante (21-10), que aumentó hasta los 12
antes del primer intercuarto (24-12).
El Mercaleón no
se podía permitir el lujo de seguir manteniendo
ese pésimo balance defensivo y apretó los
dientes. Las catalanas se encontraron con un
nuevo y duro panorama. Cada canasta suya era una
lucha y por eso se entiende que a los 5 minutos
del segundo cuarto sólo hubiera anotado dos
puntos. Las distancias, no obstante, tampoco de
habían reducido demasiado (26-17). Los dos
equipos querían correr y sacaban el balón con
extrema rapidez para tratar de generar
contragolpes, pero las dos defensas estaban
hipersensibilizadas y supieron detenerlo.
Además, los porcentajes en estático eran
bastante bajos, lo que llevó a un parcial de
8-12 en este periodo (32-24).
Mercaleón, a
uno
En la
reanudación, las leonesas prosiguieron con el
buen trabajo defensivo. Sara Castrillo estaba
rompiendo con cierta facilidad la defensa y la
defensa estaba deteniendo la ofensiva catalana.
El Mercaleón, que estaba sumando error tras
error en los triples, se colocó a un punto
(45-44) gracias a uno de Collantes. En la
siguiente, no obstante, el Viladecans contestó a
la yugoslava: triple de Bolaños. Este triple
reavivó a las locales, que empezaron a aumentar
nuevamente las distancias con una mayor
producción ofensiva, mientras las exteriores
visitantes naufragaban desde la larga distancia
(3/26).
A ello se le
sumó el factor decisivo: Judith Viñuela, que
hasta el momento había convertido dos triples,
se multiplicó exponencialmente. La ala-pívot
tomó el mando del partido con sus tiros y con su
visión de juego. A pesar de que había tenido que
retroceder su posición por detrás de la línea
triple, esto hizo sino facilitar las cosas al
Viladecans. Viñuela se hinchó de acribillar el
aro a través de la continuación de los bloqueos
a las bases (repetidamente muy mal leídos por
las pívots leonesas). Pero en su repertorio
también se incluye su facilidad para el pase. Su
entendimiento con Marta Soler y su lectura de
las zonas presionantes facilitó la victoria
local.
Viñuela
finalizó con 17 puntos (4/8 en triples), 9
rebotes y 5 asistencias, aunque la máxima
anotadora fue Soler (19 puntos y 8 rebotes). Por
parte leonesa, Castrillo sumó 16 tantos,
mientras que Nuria Ramiro sumó 11 puntos (casi
todos ellos aprovechando balones doblados) y 7
rebotes). En el debe de las visitantes, ese
mortificante 11% en triples, con especial
mención al 1/9 de Almorza y al 1/6 de la propia
Castrillo.
Las leonesas
deben ganar los dos próximos partidos para
seguir adelante en la competición. El sistema de
comenzar la eliminatoria en el campo del más
débil es injusto, pero le añade una emoción
terrible a las series cuando el equipo con
factor campo pierde en el primer partido. Así
pues, el Mercaleón tiene dos matchballs.
El primero el viernes y si lo logra salvar, el
domingo.
Campeones de
España
La cita de unos
cuartos de final en Viladecans no pasaron en
vano para muchos VIP del baloncesto femenino.
Algunos de ellos aprovecharon la celebración de
los Campeonatos de España mini e infantil (a
unos 70 kms.) para acercarse al Pavelló del
Centre, como fue el caso de Paco Apeles
(director técnico y entrenador del Symel
Tenerife) o de Jaume Ponsarnau (técnico del C.N.
Tárrega).
Precisamente,
la presencia de Ponsarnau (ayudante de la
selección catalana infantil femenina que se
llevó el triunfo en Lloret la misma mañana)
elevó a dos los campeones en el pabellón, puesto
que Laura Planas, la alero del Viladecans,
también se había alzado con el triunfo en el
campeonato mini masculino el viernes, en calidad
de delegada de la selección catalana. También
hubo presencia de algunos aficionados que
animaron al Mercaleón.
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