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Lunes, 28-04-2003
JOSÉ LUIS SAAVEDRA
Samara (Rusia)

  Rozaron el título  
Caja Rural pierde ante el Aix-en-Provence en la final
 




Caja Rural. El título estuvo muy
cerca,

 
 
  El Caja Rural Canarias perdió la final de la Copa FIBA (80-71), a pesar de mantener opciones a falta de 4 minutos. La nota dominante fue la igualdad y los marcadores ajustados para uno y otro conjunto. Los árbitros, el italiano Giansanti y el sueco Holmin, en los momentos decisivos se acordaron de quién manda y de quién decidió que la final se jugara en Samara, para barrer de forma descarada para los intereses franceses.

Las grancanarias echaron en falta, sobre todo, los porcentajes de aciertos en el lanzamiento exterior (5/18), en gran parte por la defensa presionante en el perímetro de las galas, que si bien le costaron 3 eliminaciones, no es menos cierto que redujeron el potencial amarillo a la mínima expresión.

Las francesas jugaron en prácticamente en casa no sólo por la labor arbitral, sino también porque contaron el apoyo de los 3000 rusos que, enfervorizados, aplaudían todas las acciones positivas del Aix-en-Provence. El trabajo de Lucienne Berthieu fue fundamental, como lo ponen en evidencia sus 27 puntos y 10 rebotes.

Primeros minutos igualados

La igualdad fue la nota dominante en los primeros ataques de un partido en el que no se permitió ni una sola acción de alegría de cara a la galería. El trabajo defensivo de los dos conjuntos primaron sobre los sistemas de ataque. Así, las canastas se encarecieron de forma brutal. Sólo ganando la posición bajo los aros, Donaphin y Erb eran capaces de encender las primeras luces del lado grancanario. De todos es sabido que las posibilidades de victoria se reduce de forma considerable cuando en el cuadro amarillo no aparecen los aleros. Por contra, las francesas encontraron un filón en el lanzamiento en la media distancia (8-7, minuto 6). Tras un tiempo muerto de Domingo Díaz se leyó mejor la defensa cargada de alternativas de Adbou. Rosi Sánchez y Lourdes Peláez entraron en juego y la dinámica de juego cambió. A pesar de ello, los triples de Berthieu y Harrower mantuvieron a las galas por delante en el partido.

No obstante, las grancanarias empezaron a sacar partido de las opciones interiores. Fue la parte del partido donde mejor se posicionaron las pívots en los postes bajos, para convertir cuatro canastas consecutivas que pusieron por delante al Caja Rural (27-31). El tiempo muerto de Adbou no se hizo esperar, intentando reconducir la situación en su defensa. Aún con todo continuó el control de la situación de parte de las isleñas, que se fueron al descanso con un esperanzador 36-40, con un triple sobre la bocina de Rosi Sánchez.

Caja mantiene la distancia

En la reanudación, intercambio constante de canastas y control del juego con ventajas para uno y otro conjunto, si bien el Caja Rural parecía tener controlada la situación, pero en determinados momentos empezó a aparecer el cansancio. La tercera falta de Elena Álamo le llevó al banquillo para que Mar Rovira asistiera a Erb y poner el 49-53 (minuto 29). Rosi volvió sobre el tiempo para cerrar el tercer cuarto con la misma diferencia del descanso (51-56).

A la hora de la verdad, los árbitros y la rotación de las francesas terminaron por definir un partido que se jugó mientras los árbitros quisieron. Después, sus decisiones terminaron dictando sentencia.

Mingo, afectado

Domingo Díaz se mostró desencantado al final del partido: "Lo tuvimos hasta el final, pero el partido lo ganaron por la experiencia de su base francesa y por las últimas decisiones del árbitro italiano, que metió a las galas en el partido".

 

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