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El Pabellón del
Guinardó estaba lleno a reventar, tanto que
algunos periodistas rezagados tuvieron que hacer
la crónica desde el suelo, mezclados con el
público que abarrotó los dos fondos del campo.
La ocasión lo merecía. El UB Barça tenía la
oportunidad de ganar su primera liga, ante su
gente. Pero el Ros Casares también lo sabía y
realizó un partido extraordinario (85-97) para
prolongar la final a un quinto y definitivo
duelo.
Las valencianas rallaron a una grandísima altura
desde el mismo inicio, en el cual sorprendieron
con unos altísimos porcentajes. La efectividad
del Ros Casares vino a consecuencia de lanzar en
primeras o segundas opciones y de realizar un
juego rápido que no se le esperaba. Las
catalanas se vieron desplazadas rápidamente del
partido (10-21).
Marta Fernández
había conseguido 7 puntos a esas alturas de
encuentro y la facilidad con que realizaba el
equipo valenciano las transiciones y los tiros
había obligado a Carme Lluveras a pedir un
tiempo muerto pocos segundos antes. Laia Palau y
Andrea Congreaves tiraron del equipo azulgrana
(12 puntos entre ambas antes del final del
primer cuarto) y acercaron los dígitos del
marcador a un espectacular 27-30.
La goma del
UB Barça
A partir de
aquí, el encuentro fue bastante calcado durante
20 minutos: el Ros Casares mandaba en el
electrónico con escasas diferencias, mientras el
UB Barça hacía la goma sin dominar el tempo del
partido. El segundo cuarto permitió comprobar la
excelente mano de Tangela Smith, infalible desde
4 metros, mientras Valdemoro ofrecía sus mejores
prestaciones con canastas inverosímiles. Por el
equipo local, Brcaninovic se comía a Riley (9
puntos en este cuarto) para dejar el partido en
49-50 al descanso.
En la
reanudación, el ritmo anotador descendió mucho.
Las defensas empezaron a cortar el camino hacia
la canasta. Sólo una inspirada Holland en el UB
Barça y Smith en el Ros Casares conseguían sumar
puntos. Esta dinámica llevó a las azulgranas
ponerse por delante en el marcador (58-56). Pero
Aguilar llevaba muy bien controlado el partido y
fruto de ello las valencianas retomaron
rápidamente la delantera (61-67), tras un triple
de Valdemoro. Las catalanas prosiguieron con su
empeño y dejaron el partido abierto para los
últimos 10 minutos (67-69).
Riley
desequilibra
Pero aquí el
Ros ofreció su versión agonística. Con una
defensa férrea y con fallos infantiles de las
locales en el pase (producto de la
precipitación), marcharon por 10 puntos (71-81).
El UB Barça había estado tres minutos sin anotar
y cuanto más grande se hacía la ventaja, más
ansiedad por conseguir una canasta había en las
barcelonesas. Riley se erigió, para sorpresa de
todos, en el factor desequilibrante. La
norteamericana recordó cómo dominaba los
tableros en su época con Notre Dame y superó a
Brcaninovic con una facilidad pasmosa. Riley
sumó 11 puntos en los 7 primeros minutos del
cuarto periodo (73-85), gracias también a la
buena lectura del juego de sus compañeras, que
le surtieron repetidamente de balones en esos
instantes.
Y a partir de
aquí, el UB Barça se embarcó en una empresa casi
imposible: remontar una distancia demasiado
grande para un equipo tan experimentado y con
las cosas tan claras. Presionó a toda pista con
2x1 y redujo la ventaja a 5 puntos (84-89),
hasta que Ingrid Pons resolvió bien una jugada
de cuatro esquinas: penetración y bandeja para
finiquitar el encuentro.
El quinto
encuentro, que se disputará en la Fuente de San
Luis el jueves, decidirá al vencedor de la
temporada 02-03. El horario aún está por definir
entre las 20:30 y las 21:00, ya que se desconoce
qué cadena lo emitirá, bien Teledeporte, bien
Punt 2.
Declaraciones
Esteban Albert
estaba cansado al final del partido. No en vano
acababa de superar una prueba muy difícil, cosa
que no le impedía opinar que "además de la
victoria, me quedo con el partidazo. Ha estado
muy luchado y ningún equipo ha conseguido romper
el partido. Han habido muchas cosas bonitas".
Albert expresaba que su equipo había hecho un
encuentro "muy completo a todos los niveles.
En ataque, en juego estático, en defensa,...".
Por último, destacaba a Riley: "Ha cogido la
responsabilidad en el último cuarto, a pesar de
que hoy el problema con las faltas lo han tenido
nuestras interiores".
Por otro lado,
Laia Palau señalaba el cansancio como factor
fundamental: "Una de las claves es que
nosotras no tenemos un banquillo tan extenso
como el suyo. Al final se ha notado, porque
hemos llegado un poco cansadas y encima ellas
han apretado". La capitana opinaba que "no
podemos ir a remolque suyo". Sobre el quinto
partido, Palau no descartaba nada: "En su
casa es complicado ganar. El Ros Casares tiene
una afición fiel, que llenará el pabellón, pero
ya ganamos en el primer partido...".
Por estos
derroteros también se expresaba Carme Lluveras:
"Se puede ganar. Nosotras vamos al límite y
veremos cuanto resistimos".
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