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El Ros Casares se
aseguró virtualmente su pase a las semifinales
del Campeonato de España junior al ganar de
forma contundente al Cornellá por 40-63. Las
valencianas impusieron su envergadura y su
talento a un equipo desconocido y muy fallón.
La bronca ("¿Qué
cojones estáis haciendo?"), de Carles Espona
a sus jugadoras en el minuto 4 habla por sí
solo. El Ros Casares estaba jugando a placer y
se había marchado por 2-8 y, sobre todo, con la
sensación de inoperancia del Cornellá. La
actitud de las jugadoras, también alentada por
algunos cambios, cambió el signo del partido. A
las valencianas les costaba mucho más anotar, no
menos que a las catalanas (6-11), pero al menos
se sabía que las amarillas existían y no
deambulaban: "Ahora, ahora". La vuelta a
la pista de Nuria Vives (dos asistencias taras
dos penetraciones) le dio otro aire al ataque,
aunque un triple in extremis de Ana Gómez
ampliaba la ventaja levantina (9-14).
En el segundo
cuarto volvió a salir Ana Goñi y cambió la
dinámica. El sistema de continuas penetraciones
del CB Cornellá se topó con la inmensidad de la
pívot valenciana y con una zona 3-2 (11-21).
Recobró el pulso al partido el equipo catalán
cuando empezaron a entrar los tiros lejanos
(18-23), pero no iba dar el partido tan fácil el
Ros Casares, que se fue con una gran renta al
descanso (18-31).
Renta que
aumentó en el tercer cuarto. El Cornellá se
atragantó con la zona y las valencianas salieron
repetidas veces al contraataque. La distancia se
fue agrandando con el paso de los minutos y con
la desesperación de la plantilla catalana. Todo
le salía rodado al Ros Casares, hasta un segundo
triple sobre la bocina de Gómez (28-55).
Pero si de algo
se caracteriza el Cornellá es por indomable. Las
jugadoras entrenadas por Carles Espona siguieron
peleando (34-55, minuto 33), pero sólo hasta que
el Ros Casares restableció el orden (34-61). A
partir de ese momento, tanto Espona como Pérez
dieron minutos a las jugadoras de banquillo
(40-63).
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