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El Guindos-Vasco
Informática se llevó el encuentro más
determinante de la jornada ante el Majadahonda
(59-76). Las andaluzas sacaron del campo a su
rival con un primer tiempo de fábula y
permitieron al Universitat de Barcelona poder
luchar por las semifinales en el partido
posterior, ya que ganaron por una diferencia
mayor a 11 puntos.
Ritmo, ritmo y
ritmo. Así fundamentó desde el inicio el Guindos
su victoria ante el Majadahonda. Las andaluzas
aplicaron su arriesgado estilo de juego y
desarbolaron lentamente al equipo madrileño. Las
chicas de Rafael González elevaron la velocidad
del encuentro a unas revoluciones que no le
venían nada bien a su rival y se fueron al final
del primer cuarto con 15-23.
El equipo
malagueño estaba imponiéndose a la defensa del
Majadahonda, artífice de los éxitos del
equipo de Richy González. Con sistemas muy
sencillos (juego de parejas, muchos
espacios,...) el Guindos ofreció el mejor
baloncesto de todo el Campeonato (26-41, minuto
18). Además, las jugadoras tenían la muñeca
caliente y rompían los esquemas desde el
exterior si la defensa majariega se cerraba o
defendía bien el poste bajo (29-45)
En el regreso,
el Majadahonda se colocó en una defensa zonal.
Las andaluzas se armaron de la paciencia
suficiente para superar con diversas
alternativas (tiro, dividir y doblar, cargar
lados,...) y marcharse de 20 puntos (35-55). El
encuentro bajó entonces de ritmo anotador,
puesto que el conjunto madrileño, fuera de
semifinales por la abultada diferencia, aumentó
su intensidad y en el lado contrario perdonó una
ingente cantidad de tiros libres. Un triple de
Fani Cañete colocó el 43-65 con el cual se llegó
al final del tercer cuarto.
En las sillas
del lateral de la pista, el UB Barça seguía el
encuentro con gran intensidad. Si Guindos ganaba
por más de 11 puntos, el equipo catalán pasaba a
semifinales. El intervalo de la muerte
estaba situado entre 2 y 11 puntos de ventaja
para las andaluzas. El resto de resultados les
beneficiaba, siempre en caso de vencer al Ciudad
de Burgos. A 4:28 del final la situación apenas
había variado (49-68). Richy González sabía que
no iba a ninguna parte con este statu quo
y puso a presionar a todas sus jugadoras. Las
majariegas se acercaron a 11 (59-70, minuto
38)... ¿y adivinan quién se erigió como líder de
esa remontada? Sagredo, claro. Dos triples, dos
robos y la su seguridad metieron al Majadahonda
en una lucha de la que un minuto antes estaba
totalmente descartado. Un triple, un taponazo y
una bandeja de Paula Somé calmaron los nervios
de Anna Cruz (jugadora del Universitat), muy
nerviosa por el desenlace (59-76).
Las jugadoras
del Majadahonda rompieron a llorar incluso antes
del final del partido. Un final muy duro para un
equipo que mereció estar en una de las
semifinales, de la que quedaron fuera por un
único error.
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