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El Lima-Horta
sufrió para certificar su pase a semifinales, a
pesar de ganar de más de 15 puntos en el segundo
cuarto. Las valencianas repitieron una salida
horrenda y anduvieron siempre a remolque
(59-62).
El conjunto valenciano comenzó imponiendo su
juego con una presión a todo campo. El
Lima-Horta se revolucionó en exceso y hasta que
no halló la serenidad suficiente para atacar no
impuso su dominio (9-14 tras un triple de Miriam
Solozábal). El Ros Casares atacaba mal y cuando
tenían tiros medianamente cómodos los fallaba.
De esta manera, las blancas se estancaron en los
9 puntos y las catalanas fueron creciendo su
distancia de forma vertiginosa hasta los 18
puntos (9-27). Sólo una canasta a falta de cinco
segundos le dieron los dobles dígitos al Ros
(11-27).
Pablo Pérez
situó a sus jugadoras en una zona que maniató a
las catalanas por completo. Sin una referencia
interior de peso específico, el Lima-Horta basó
su juego en penetraciones y tiros exteriores,
mal ejecutados muchos de ellos. No obstante, las
de Marta Mira estaban solventando en defensa ese
mal papel, por lo que la distancia seguía siendo
muy amplia (16-32). Un mayor acierto de las
valencianas dejaron algo abierto el electrónico
para la segunda mitad (25-35).
Las catalanas
volvieron a recuperar algo de la distancia en la
salida del tercer periodo (25-39), pero la zona
se le acabó atragantando a la larga. El
Lima-Horta tenía serios problemas para encontrar
resquicios. Difícilmente lo iba a hacer sin
cortes por medio de la 2-3. Tampoco si no salía
al contragolpe. Así las cosas, el Ros Casares
entró en la disputa del partido (33-39), pero a
menudo era el propio equipo valenciano el que
parecía negarse a sí mismo el pan y la sal con
pérdidas de balón. Al final, el Ros apretó más
las tuercas y se puso a 5 puntos (45-50).
El marcador ya
estaba predestinado a unos minutos finales de
gran intensidad. El Lima-Horta quería la
clasificación directa, mientras el Ros Casares
pretendía seguir con opciones en el torneo. El
toma y daca dejó el partido con la misma
distancia, pero con sólo dos minutos por jugarse
(55-60). Un contragolpe de las valencianas dejó
el partido más apretado (57-60) con 1:28,
momento en el que Mira pidió un tiempo muerto
para aclarar las ideas. Los tres siguientes
ataques no variaron los dígitos y el Ros tenía
una nueva oportunidad. Lo consiguió con un
rebote ofensivo fácilmente convertido (59-60).
Carla González, con 15 segundos, recibió una
falta de la que metió el primero y del que
recogió su propio fallo (59-61). Aparisi le hizo
una falta demasiado flagrante y recibió la
antideportiva. Y González falló los dos y en el
saque de banda volvió a recibir una nueva falta.
Por fin, convirtió uno más (59-62). El posterior
triple lo taponó González (protagonista
indudable del encuentro) para sellar el pase a
semifinales.
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