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El Lima-Horta
volvió a convencer (75-80) a todos los
escépticos y le ganó al potente Caja Rural en la
semifinal del Campeonato de España. Las de Marta
Mira, que hizo una lectura inconmensurable del
encuentro, se plantaron en la final, donde se
producirá un derbi de primer nivel: UB-Lima.
Las canarias
apabullaron al Lima-Horta bajo los aros y
consiguiendo situaciones claras en las
transiciones. La pintura era de claro color
amarillo (azul en este caso) y las catalanas lo
estaban pasando fatal para controlar su rebote
(19-8), pero solucionaron parcialmente su
hemorragia desde la línea triple. Tres bombas
situaron al Lima-Horta a 4 puntos (23-19),
aunque el Caja Rural se amparó en su alto nivel
de acierto y acabó el primer cuarto con 7 puntos
de distancia (28-21).
El encuentro
cambió cuando Saray Betancort se tomó un
descanso en el banquillo. La ausencia de la
pívot canaria permitió al Lima-Horta poder
controlar al Caja Rural en defensa y salir con
mucha frecuencia al contraataque. Además, seguía
con un alto porcentaje en el triple por los
espacios que creaban las penetraciones. Las
catalanas le habían pillado el pulso al
encuentro, incluso cuando Betancort volvió a la
pista (38-38). Con un tiro libre le dieron la
vuelta al marcador, pero las canarias se fueron
a los vestuarios con un punto arriba (40-39).
El equipo
barcelonés subió su intensidad defensiva tapando
las líneas de pase en estático e impidiendo
meter balones interiores. La zona insular no
hizo mella en el ataque catalán que, pese a
tener algunos problemas de circulación, acababa
teniendo un tiro de cierta comodidad (42-50). A
la larga los tiros exteriores del Lima-Horta se
salieron y eso permitió al Caja Rural ponerse a
dos puntos (53-55), circunstancia que no las
amilanó (53-59).
La
determinación de las chicas de Marta Mira se
personificó en Miriam Solozábal, cuyos cinco
primeros puntos dejaron el partido en 55-64. A
6:11 para acabar la semifinal y 59-68 los
árbitros señalaron una técnica al banquillo
canario, que protestó una falta. Los cuatro
tiros libres y el saque de banda no finiquitaron
el partido (59-70), pero abrieron el camino del
triunfo a un equipo enrabietado y luchador que
creía en la victoria. Sin embargo, el Caja Rural
es otro bloque irreductible y dos triples
dejaron la cosa en el aire (65-72). Otra técnica
al banquillo grancanario ayudó a los intereses
del Lima-Horta (67-75, minuto 37).
Las catalanas
se plantaron con 9 puntos de diferencia (68-77)
con 1:37 por jugar. Sin duda, no se fiaban un
pelo del Caja Rural y con razón: 29 segundos y
cuatro tiros libres después, las de Mingo Díaz
les pisaban los talones (72-77). Ruth Egián
convertía un tiro libre y el Caja una canasta
muy rápida (74-78 y 25'4 segundos). Tras salir
de la presión, Carla González falló dos tiros
libres y el Caja Rural metía uno (75-78 y 11
segundos). Egián metía uno más )el que le
obligaba a dos acciones al Caja, que ya no pudo
enmendar la plana (75-80).
El mejor equipo
del torneo obtenía un justo premio. la felicidad
máxima para un club que no esperaba ni estar
entre los 4 mejores de Catalunya.
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