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La selección
española consiguió lo deseado en el primer
partido del Europeo: la victoria. Y lo consiguió
con las premisas que siempre han caracterizado a
este equipo, es decir, desde la defensa y con
una circulación de balón óptima. El marcaje
sobre Wauters fue sobresaliente y permitió
acoger ventajas de hasta 20 puntos, pero al
final la selección sufrió algo para confirmar su
triunfo.
El inicio de partido presentó a dos equipos a
los que les costó entrar en la dinámica. A
Bélgica, algo más, sobre todo cuando España
asentó las bases de su defensa. La labor ingrata
de Ingrid Pons en su defensa sobre Ann Wauters
tuvo su inmediata recompensa: las primeras
ventajas de consideración (11-15).
La selección,
además, cargaba el juego sobre Betty Cebrián,
quien ganó la partida también a la pívot belga
en la otra pintura no sólo a través de los
puntos (7 en el primer cuarto), sino también por
las faltas que le forzaron. El ataque solidario
y la defensa a ultranza llevaron al combinado
nacional a irse al descanso con una ventaja de
18 puntos (22-40).
Amaya Valdemoro
retomó el protagonismo ofensivo después de un
parcial de 9-0 belga. La alero del Ros Casares
sumó diversas canastas para dejar las cosas al
final de tercer cuarto tal como habían acabado
diez minutos antes (42-60).
No obstante,
Bélgica siguió peleando y se aprovechó de una
cierta relajación defensiva española. Van
Malderen sorprendió a la defensa y se fue hasta
los 17 puntos, contribuyendo a que su selección
se plantara con sólo siete puntos por debajo
(62-69). La quinta falta de Wauters, una canasta
de Valdemoro y un robo de Bego García evitaron
una remontada belga.
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