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Bélgica y Hungría
se jugarán la cuarta plaza del grupo A después
de sus respectivas derrotas en la cuarta jornada
de la primera fase. Mientras las valonas cedían
ante una inspirada Zirkova, las húngaras perdían
fuelle en la segunda mitad y caían ante Rusia.
Laszlo Ratgeber
tendió una trampa a Kapranov, tratando de volver
a repetir el triunfo logrado en el Torneo de
Estambul. A pesar de la enorme diferencia
física, las magiares lograron detener el juego
ruso con una telaraña bien tejida de ayudas.
Además, la extraordinaria movilidad de las cinco
jugadoras (en muchas ocasiones abiertas las
cinco) puso en jaque a una Rusia incapaz de
poder detener las penetraciones y los triples de
Karolyi (37-39).
El descanso
sirvió para reordenar ideas defensivas por el
lado ruso detal manera que en los siguientes 20
minutos las de Ratgeber sólo pudieron sumar 16
puntos más a su casillero. Demasiado poco para
poder competir contra un equipo de esa talla,
pese a que las eslavas sólo anotaran 28.
Las húngaras no
tenían triples tan cómodos (1/13) como en la
primera mitad y los largos brazos de Stepanova y
Baranova cerraban a cal y canto el aro. Hungría
luchó todo lo que supo hasta que Rusia se escapó
irremediablemente en el electrónico del Amaliada
Stadium (65-55).
Stepanova
finalizó el encuentro con 15 puntos y 12 rebotes
en su casillero, mientras Arkhipova conseguía 11
tantos y 4 asistencias. Skopa (10) y Baranova (9
tantos, 14 rechaces y 3 gorros) también
contribuyeron a la victoria.
Zirkova,
supercrack
Por otro lado,
Eslovaquia dio buena cuenta de Bélgica. Las
jugadoras de Kovacic lograron sacar del campo a
una exhausta Wauters y al resto del equipo a
base de juego duro. En los primeros tres
minutos, Wambe y Deyaert ya habían saboreado el
parquet, mientras Wauters sangraba levemente por
la parte interna del labio superior gracias a
una caricia de Kovacova. En el cuarto
Borovickova era expulsada por cinco faltas:
misión cumplida... a medias. Kovacova siguió
atizando a diestro y siniestro.
Las belgas no
podían seguir ese ritmo físico y pronto cedieron
la iniciativa en el marcador. Wambe se hacía un
hartón de regalar balones a su rival, aunque de
alguna manera lo arreglaba anotando lo que no
anotaba Wauters (1 punto en el primer cuarto, 3
al descanso). Pero también la culpa la tenía una
escolta llamada Zuzana Zirkova, quien masacraba
la desastrosa defensa belga en los bloqueos
(28-15).
La tónica varió
levemente con la aparición de la pívot Van
Malderen, quien se aprovechó de los dobles (y
triples) marcajes sobre Wauters. La defensa
belga también se hizo notar en el marcador,
aprovechando el descanso de las titulares
eslovacas (44-35).
Eslovaquia
retomó la senda con la reaparición del quinteto
titular, sobre todo, Zirkova. Wauters recibía
balones más claros, pero estaba demasiado sola y
cedió una desventaja de 16 puntos (66-50). Y su
marcadora en estos minutos seguía dejando a
Wauters con unos cuantos morados.
El último
cuarto no fue nada placentero para las de
Kovacic, puesto que las valonas remontaron en el
marcador. Sin embargo, Zirkova puso la guinda
mientras las belgas fallaban triples a la
desesperada.
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