EUROPEO GRECIA'03


Martes, 23-09-2003
ÓSCAR CUESTA
Amaliada (Grecia)


  Ésta es España  
Líderes por la puerta grande
 












Ó.C.
Un triunfo histórico


 
 
  Guarden este encuentro para su videoteca particular y enséñenselo a sus jugadores/as. España ofreció una exhibición de talento, garra, concentración y competitividad,... Baloncesto total (61-64). Si bien Rusia partía y parte siempre con ventaja física, la selección nacional demostró que los centímetros no sirven si no le aplicas inteligencia. España hizo de su desventaja su mejor virtud: sabiéndose inferior, luchó hasta la extenuación para vengar la derrota de hace dos años en semifinales.

La selección comenzó extraordinariamente centrada en su trabajo, con las ideas bien claras tanto en defensa como en ataque. Mientras las ayudas sobre las penetraciones o sobre las pívots se realizaban con gran agresividad, en ataque el juego se basaba en la superioridad de Cebrián sobre Baranova (¡tiene defectos!) y en la altísima efectividad de Valdemoro en el 1x1. También fue determinante el rebote. España conseguía cerrarlo herméticamente y salir con velocidad por medio de Palau o de Pons. La selección estaba dando su mejor imagen: muy sólida en todos sus aspectos. Pero a pesar de todo, la ventaja era mínima (18-21).

Rusia, jugando mucho peor que España, estaba dentro del partido. Las de Kapranov aprovecharon en el segundo cuarto algunos despistes en el rebote defensivo para sumar canastas fáciles, demasiado fáciles para un partido de esta envergadura (28-26). Con los cambios, la selección había perdido solidez. En cuanto la recuperó, fundamentalmente atrás, España volvió a ofrecer buenas vibraciones.

Palau (que, al ser cambiada en el primer cuarto, soltó un: "Qué grande es, ¡buf!" hablando de la base rusa Rakhmatulina) ejerció de base para dar un descanso a García, silenciosa y vital en el juego. La base-escolta-alero del UB Barça aprovechó el brutal desequilibrio con su emparejamiento con Arkhipova y colocó a la selección por delante (30-31). Las rusas no la podían parar en el 1x1 y de sus acciones se derivaba el juego español (11 puntos en 4 minutos). Faltaba algo más, pero era una buena solución momentánea para irse al descanso con el partido abierto (38-37 para las rusas).

En la reanudación, Rusia se encerró en una zona, donde su envergadura se maximizaba. España se estancó totalmente en ataque estático. Sólo fue capaz de anotar un punto en cuatro minutos, pero seguía dura atrás y eso le permitía seguir viva. Con Palau de nuevo de base vinieron las opciones españolas. Un contraataque suyo rompía la dinámica, pero era un pequeño oasis.

Lo que deshizo el atasco fue un triple de Valdemoro, de ésos que le hacen a uno levantarse del asiento. La siguiente defensa finalizó en un robo y bandeja: España a uno (45-44). El equipo se había deshecho del apuro y le había tomado el pulso al partido. Poco a poco, la selección se fue haciendo con el control del partido y un triplazo de Rosi Sánchez desde la esquina rubricaba el tercer cuarto (50-53).

Otro suyo nos hacía volar aún más (50-56). Ésta sí era la España que esperábamos. Una máquina de defender con cabeza y agresividad y una máquina de atacar con cabeza y agresividad. Una máquina que podía fallar... Rusia aprovechó un par de despistes (relajación) para ponerse a uno (55-56).

¡Ah! Pero España estaba enchufada en el partido a 220 voltios con Amaya explosiva, Rosi genial, Laia eléctrica, Marina a tope e Ingrid genial (57-64). Los minutos caían y la selección estaba trabajando durísimo para que la telaraña no tuviera un solo fallo. Y así fue. Rusia no encontraba ninguna solución válida: Baranova, Artechina, Skopa, Kalmykova, Ossipova, Goustilina... Kapranov hizo desfilar a un sinfín de jugadoras sin dar con ninguna solución. España, a falta de un minuto estaba en franquicia (59-64). Había guardado con cerrojo su propio aro y solo permitió un bandeja sin oposición de Korstine (61-64), pero es que ya quedaba un segundo y la dejaron hacer.

La victoria supo mucho mejor (y nos está fatal decirlo) cuando Cholas Rodríguez pidió un tiempo muerto a falta de 15 segundos con dos tiros libres de García (los falló). Los que estuvimos en Le Mans aún nos acordamos de aquel tiempo muerto pedido en las semifinales. Kapranov se excusó alegando cansancio de sus jugadoras. Arrieros somos...

Por último, observen dos datos. El primero es que Amaya Valdemoro cumplió 100 partidos como jugadora internacional. Hace unas semanas era su compañera de fatigas en el Ros Casares quien lo hacía.

El otro es francamente escalofriante. Intenten buscar un partido en el que Baranova acabara con cero puntos. Cero. Pues eso.

 

 

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