EUROPEO GRECIA'03


Viernes, 26-09-2003
ÓSCAR CUESTA
Patras (Grecia)


  Sólo queda un paso  
España se mete en la lucha por las medallas
 












Ó.C.
Se sufrió como nunca
pero se logró superar el cruce


 
 
  España consiguió salvar el escollo de cuartos de final ante su particular bestia negra de los últimos años, Serbia. Las balcánicas llegaron a ganar de 10 puntos, pero en la segunda parte la agresiva zona española se les atragantó y España pudo remontar con la garra y la pasión que tiene este equipo (76-64).

La selección se atascó con la zona serbia. Si bien en las primeras transiciones, las jugadoras habían encontrado el camino a canasta (7-2), poco a poco la bola se fue atragantando en la garganta. Además, en defensa se estaban realizando mal los bloqueos directos en los que Serbia se hacía de oro.

El quinteto inicial formado por Palau, Camps, Valdemoro, Pons y Cebrián se molestaban entre ellas, producto de la poca compenetración. El ritmo era de las rivales.

A pesar de cambiar a individual, España tenía los mismos problemas y Serbia conseguía una distancia preocupante (15-25). La entrada de Begoña García cambió el panorama, sobre todo en defensa. Con su habitual intensidad, la base del Mann Filter lideró algunos robos. Y Rosi metía un triple que le daba algo de aire, pero al fin y al cabo, el problema en ataque se reducía a esos triples cómodos que no entraban. ¿La causa? Que no se pensaba en lo que se tenía que pensar.

La selección se colocó a 6 (23-29), pero Grubin se quedó sola en una ataque y no falló (23-32). Vuelta a la brecha. España se volvió a quedar sin fuelle en ataque y Serbia aprovechó para sumar su máxima ventaja (24-36, minuto 19). La dinámica no varió hasta el descanso, incluidos dos tiros libres fallados de Valdemoro (28-38).

Pons era la máxima anotadora de la selección (12 puntos), aprovechando balones doblados o penetraciones. Muy lejos del registro de la ala-pívot estaba Valdemoro (5), demasiado espesa y precipitada. En global, 7/31 en tiros de campo...

Había que hacer algo. España dio la sensación de haberse aprendido la lección en defensa. Ahora eran las serbias las que tenían más dificultades para tirar. Amaya lograba un electrizante 2+1 (33-38), rápidamente contestado por Vilipic, pero ya decimos: la sensación era distinta. La mentalización era distinta.

Naturalmente Serbia no iba a dejar escapar una ventaja así como así. Por algo son balcánicas (35-45). Había que lograr un par de buenas defensas y rentabilizarlas en ataque y así fue (41-47, minuto 27). Pero ni el tiempo muerto muerto serbio consiguió cambiar las cosas. La entrada de Rosi y la zona fueron providenciales. Un triple de la canaria nos ponía a 3, un robo y bandeja de de Amaya a 1 y un robo de Rosi más una canasta de Cebrián, por fin, por delante (48-47).

Los aficionados españoles vibraban (vibrábamos) con esa ración de raza que nunca falta en España. La última posesión del tercer cuarto se inició uno abajo (50-51). Palau penetró y dobló hacia Ferragut, que enchufó ese triple que en la primera parte nunca habría entrado (53-51).

La dinámica del tobogán en la que entró el enfrentamiento era peligroso (55-55), pero entonces surgió la figura de Ferragut, quien tocada por los dioses (griegos, cristianos o budistas), clavó dos triples brutales (63-57). Tras un tiempo muerto serbio, Rosi robó un balón y se lo cedió a Palau (65-57).

España seguía delante en el minuto 37 (67-59). Nos faltaba algo definitivo: un triple asesino de Palau (70-59)... cuya factura tenía IVA: robo y bandeja de Amaya (72-59). De ahí hasta el final, la victoria fue cuestión de dejar pasar los segundos (76-64).

Declaraciones

Vicente Rodríguez opinaba al final que "en la primera parte tuvimos un estado de ansiedad que no nos permitía jugar bien. Queríamos remontar 8 puntos en un solo ataque". La clave para el seleccionador fue el cambio a zona, pero "no esperaba que se les atascase tanto".

Por su parte, Rosi Sánchez no podía explicarse cómo había cambiado tan radicalmente el partido: "Defendimos mucho más agresivo con la zona, que se le atascó y pusimos lo que hay que poner en este tipo de partidos: corazón y mucha cabeza". La escolta grancanaria confesaba haber visto el partido perdido "en la primera parte, porque veía al equipo un poco perdido, con la tensión que genera que un equipo se te vaya. Esa tensión nos hizo jugar mal". "La zona les cambió la cara y ahí lo vi ganado", concluía Sánchez.

 

 

masbasket@masbasket.com
© masBasket, 2003