|
|
 |
Lunes,
27-10-2003
Virginia Algora
Madrid
|
El que prometía
ser uno de los duelos más interesantes de la
jornada, terminó convirtiéndose en un anuncio a
toda página de Perfumerías Avenida como uno de
los más serios rivales de UB Barça y Ros Casares
en la lucha por el título liguero. Las
salmantinas ganaron en la pista del Adecco
Estudiantes por un contundente 49-77.
El encuentro prometía mucho. Podíamos ver en
cancha la lucha de nuestras dos mejores pívots
de la historia, Betty Cebrián y Marina Ferragut
por un lado, y por otro el duelo fraticida entre
las hermanas Martínez, Roser y Núria, pero lo
que deparó el choque nos dejó con un mal sabor.
Al menos el duelo "de sangre" tuvo su aquél en
los comienzos del partido, puesto que Alberto
Ortego colocó a Roser como titular, ordenándole
pegarse como una lapa a su hermena gemela. Núria
no podía recibir el balón, y el ataque charro
era dirigido por Lidia Gesteira lo que provocó
que la circulación de balón no fuese tan fluida
como debiera. Los diez minutos del primer cuarto
fueron lo mejor del partido, con un
planteamiento muy acertado por parte de las
estudiantiles que tras ese periodo se evaporó y
del que nunca más se supo. A dos minutos de la
finalización de dicho cuarto, Ortego sentaba a
Roser Martínez, a partir de lo cual Núria no
tuvo problemas para hacerse con las riendas en
la dirección de su equipo.
Ahí terminó todo conato de igualdad entre ambos
conjuntos. Las salmantinas depositaron su
confianza tanto en Iziane Castro como en Taru
Tuukkanen y no les hizo falta nada más. Ortego
se desgañitaba desde la banda pero sus jugadoras
estaban más frías si cabe que le temperatura del
Magariños (que mira que hacía frío) y, aunque
lucharon hasta el último segundo, algo que
caracteriza siempre a las colegiales, la tarea
era ya un imposible.
Estudiantes se ha puesto como objetivo ganar el
máximo número de partidos en su feudo, algo que
ya hizo en su primera temporada en la máxima
categoría, y es cierto que el rival de ayer es
de los más complicados de la tabla, pero jamás
podrá cumplir el objetivo si, como en este
partido, Elisabeth Cebrián apenas tira cuatro
(¡¡cuatro!!) veces a canasta en todo el partido.
Parecía que tanto ella como su inseparable
compañera de selección desde hace más de un
lustro, Marina Ferragut, se hubiesen apostado
antes del encuentro quien sería de las dos la
que en menos ocasiones encarase la canasta
rival. La "apuesta" la"ganó Betty con esos
cuatro tiros, puesto que Marina tuvo el
"descaro" de tirar dos veces más que la jugadora
de Reus.
|

Estudiantes
|
|
|