LAS TRES FINALES (I)
El estado mental decide el primer
título del Ros
 
 
Miércoles 28-04-2004
masBasket

Redacción

Desde hoy hasta el viernes, masBasket inicia un breve repaso de las tres anteriores finales de un duelo que ha pasado al nivel de superclásico, al estilo de los USVO-Bourges o Parma-Comense. Comenzamos la serie recordando los cinco partidos de la final de la campaña 2000-01 que llevaron al Ros Casares, entonces instalado en Godella, a conquistar su primer y deseado título liguero.

Por entonces las plantillas de ambos equipos estaban basadas en la inmensa clase de Shannon Johnson y Nieves Anula y en el poder interior de Rale Sarenac, en el bando valenciano; mientras, el nivel de las barcelonesas había aumentado con el fichaje invernal de Elena Tornikidu, un regalo para el buen basket, pero estaba bien apoyado por la combinación Cebrián-Longin en el poste bajo y Mirchandani en la dirección. Márquez, actual Secretario Técnico del Ros, y Lluveras, en su primer año en el club universitario, eran los inquilinos de los respectivos banquillos.

El Ros Casares había conseguido la primera plaza de la Liga Regular, lo que le permitía afrontar la final con la ventaja de campo, hecho que como demostraron los hechos, no fue excesivamente decisivo. Ambos equipos lograron ganar un encuentro fuera de casa, lo que llevó la serie (la primera a cinco encuentros) hasta la agonía final en el Municipal de Godella. La serie fue un continuo vaivén de estados mentales, en el que la relajación se pagó cara. Las valencianas tuvieron la sangre fría necesaria en los instantes finales para decantar la final a su lado.

PEE WEE Y ANULA

Las levantinas lograron llevarse el primer punto gracias a Pee Wee Johnson, quien ganó la batalla en la dirección a Mirchandani. La base norteamericana fue la referencia ofensiva (17 puntos y 7 rebotes) de un equipo que notó la aportación bajo los aros de Pons (8 puntos y 14 rechaces). Anula, entonces en el Ros Casares, también fue determinante con otros 17 puntos y 6 asistencias. En el lado catalán sólo respondió Tornikidu (23 puntos y 8 rebotes) en un primer envite que acabó en 84-75.

REMONTADA DEL UNI EN GODELLA

El segundo encuentro tuvo un parecido a la apertura. El Ros no sólo dominó el ritmo de juego sino que arrolló literalmente al Universitat en una salida sensacional (30-12). Las distancias se llegaron a ampliar hasta 23 puntos (39-16) poco antes de un decisivo tiempo muerto visitante que cambió el rumbo de su juego. Un parcial de 0-9 antes del descanso dio el aviso de que el equipo universitario había cambiado su mentalidad. Así fue. Mirchandani y Longin acribillaron el aro local en una reacción de orgullo. Las valencianas acusaron el desgaste físico del primer encuentro y cedieron el empate en la eliminatoria (72-81).

ROS APROVECHA LA EUFORIA

El tercer encuentro, en Barcelona, se inició en un ambiente de euforia por parte de los seguidores del Universitat, más cuando las locales se marcharon 18-11 en el marcador. No fue más que un falso testimonio de lo que iba a ocurrir. Las visitantes, de la mano de una espléndida Anula (37 puntos) y de una defensa sobre Longin mucho más férrea. Las levantinas se hicieron dueñas del encuentro y, pese a una reacción barcelonesa (51-53) acabaron venciendo cómodamente (76-92).

TRIPLES PARA EL QUINTO

El Universitat no había dicho su última palabra. La concentración con la que se empleó el equipo local le llevó a dominar la zona y tirar sin fallo desde el exterior (8 triples al descanso). La diferencia se situó en 24 puntos hasta que Márquez planteó una presión a tres cuartos que desarboló los sistemas. La remontada, ayudada por una técnica a Cebrián, se quedó en 9 puntos (84-75) y el Uni aprovechó la relajación valenciana ("estábamos en Valencia", declaró Márquez al final del encuentro) para alargar la final (98-82) y estrenar el formato con un quinto partido.

IM-PRESIONANTE

En dos palabras. El Municipal de Godella presentaba un aspecto de gala: hasta los pasillos estaban inundados de espectadores que habían acudido a la llamada del club. También había representación visitante, pero los primeros escarceos se saldaron con ventajas locales, gracias a Pee Wee Johnson (38-26). El marcaje de Palau redujo la peligrosidad de la base norteamericana y la salida tras el descanso llevó el quinto encuentro a un final ajustado (68-68). Cuando las aficiones estaban al borde de la taquicardia, la serenidad de Anula y Pee Wee Johnson desde la línea de tiros libres (no así la de Tornikidu, que erró un importante tiro desde 4'60) le dio el primer triunfo liguero al Ros Casares Godella.

 

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