Un poco de boxeo para el segundo puesto
 
 
Martes 17-08-2004
Óscar Cuesta

Redacción

La selección española prosigue inmaculada su trayectoria en los Juegos Olímpicos, asegurándose el segundo puesto del grupo. Ayer vapuleó a Nueva Zelanda por 34 puntos (91-57) en un paseo que le sirvió a Cholas para dar continuidad a Nuria Martínez y a las oceánicas para repartir un poco de leña gratuita ante la permisividad de una lamentable pareja de árbitros. La superioridad de las nuestras fue tan manifiesta que no se necesitó activarlos.

Una superioridad labrada en otro primer cuarto de ensueño. España humilló por 32-8 a un combinado de cuarto nivel (éste sí, no como la China del primer acto). A la selección le bastó con apretar las tuercas en defensa para lograr canasta tras canasta al contraataque ante el horroroso balance defensivo kiwi. Marta Fernández, Amaya Madariaga y Laia Palau estaban en su salsa y ante tal tesitura la cosa estaba meridianamente definida.

La renta lograda en sólo 10 minutos fue contraproducente en el siguiente periodo. Las neozelandesas, que si tienen algo es orgullo, ganaron el segundo periodo aprovechando sus nuevas energías y la cierta relajación española. Las chicas de Brett Maher dieron una mejor imagen y marcharon al descanso con un más honroso 45-29.

Precisamente en los vestuarios la selección se concienció de que debía dar unos minutos de su máximo para sentenciar el choque y no pasar estúpidos apuros. Con una defensa asfixiante (Martínez, Palau y Bego conformaron un inédito perímetro), el combinado nacional cerró el camino hacia su aro. No obstante, en ataque no existía control ni sentido de ninguna forma y pasados 3 minutos España sólo había sido capaz de sumar 3 puntos. Cholas cambió a Aguilar por Bego y ordenó un tiempo muerto con 54-34 que sirvieron para enlazar mejor las jugadas de ataque. Esta propuesta llevó a la selección a marcharse definitivamente en el electrónico del Helleniko Indoor Arena (65-38).

El último cuarto sobró en algunos sentidos. Las neozelandesas la tomaron con Nuria Martínez (sus minutos en pista sí fueron útiles para meterla en dinámica de competición). La mataronense recibió trescientos golpes (empujones, zancadillas, manotazos,...), aunque no era la única que recibía las caricias kiwis. Ingrid recibió un codazo en la lucha por un rebote e hizo un minúsculo amago de careamiento. La árbitro principal, la norteamericana Sisk, ante el estupor general, le señaló una estúpida técnica. Pero vamos a ver, señora Sisk, si estableces un criterio en el que los dos equipos se pueden ahostiar sin un castigo duro, ¿a qué viene esa decisión?

Sisk se erigió en protagonista en los siguientes minutos. Las españolas no se fueron del encuentro, puesto que ni el marcador lo merecía ni hubiera sido la mejora manera de responder. Martínez se vengó desde 6'25 y Aguilar le daba un baño de dirección a Marino, la mosca cojonera neozelandesa. Con el paso de los minutos, la superioridad española hizo olvidar la indignación hasta que Bego García tuvo que retirarse a pocos segundos del final por un cabezazo involuntario de una rival.

Con este triunfo y los conseguidos por Estados Unidos y Chequia, España ha logrado, como mínimo, la segunda plaza del grupo. El próximo encuentro será muy duro (no violento) y es que el verdadero Dream Team pondrá a prueba a las españolas.

 

   
 


masbasket@masbasket.com
© masBasket, 2004