| El
Mundial de China se presentaba
cargado de expectativas e
ilusión para mí. Llevaba dos
años y medio sin poder
participar con la Selección y la
cita no podía ser más especial
porque llegaba después de una
temporada complicada. Me tocó
afrontar una dura recuperación
por una lesión, que me llevó a
una intervención quirúrgica en
ambas rodillas, pero reconozco
que la recompensa de poder estar
en un Mundial supuso una
motivación suficiente para
afrontar la rehabilitación. La Selección
siempre está en permanente
cambio pero en cada competición
te encuentras con un equipo
importante, que trata de reunir a
lo mejor del baloncesto español.
Y en China se nos daba la
oportunidad de enfrentarnos a los
equipos más potentes del mundo
en nuestra lucha por demostrar
que estamos en la elite.
En
la competición fuimos de menos a
más y creo que la conclusión
final, con un quinto puesto, debe
ser positiva. Es cierto que a
todas nos ha quedado una espina
clavada. Me gustaría saber qué
hubiera pasado si se hubiese conseguido
el triunfo ante China, lo que nos
habría permitido evitar a
Estados Unidos en cuartos y
medirnos a un equipo un poco más
asequible como Korea. Ahí
fallamos, pero en todo caso, y
aunque las expectativas eran
muchas y pensar en una medalla de
bronce no era algo descabellado,
los metales son palabras mayores
en una competición así y el
quinto puesto no solo es honroso
sino también meritorio.
Personalmente,
una de las mayores
sorpresas fue mi inclusión
en el quinteto ideal.
Sinceramente, era algo que no me
había planteado y no me lo
esperaba. Si alguien me pregunta
que si me considero la mejor
alero del mundo mi respuesta es
tajante: "No". Simplemente
porque creo que había jugadoras
muy buenas en ese puesto pero,
por descontado, es un honor
haberlo conseguido. Valoro sobre
todo el no ser elegida por una
sola persona sino por el
resultado de una votación en la
que ha participado mucha gente (técnicos
y prensa) y es un orgullo que se
pensara en mí. Lo tomo como un
premio al esfuerzo y al trabajo
de los últimos años.
No
me gustaría acabar sin referirme
a la maravillosa experiencia que
para mí ha supuesto conocer un
país como China. Antes de viajar
esperaba encontrarme un lugar
mucho más cerrado y de gente
poco abierta. Y ha sido
totalmente al contrario. Allí
nos han hecho sentir bien de
verdad.
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