OPINIÓN

     

Jueves, 03-10-2002
ÁNGEL F. IGLESIAS
Director de la Fundación Mujer y Deporte

A Contratiempo


¿Vidas paralelas?
 
Ha terminado el Mundial de Baloncesto femenino en China, y la selección española ha conseguido un magnífico quinto puesto. Exactamente el mismo que el ocupado por los chicos de la selección masculina en la competición análoga celebrada en Indianapolis. Curiosamente, en las competiciones internacionales que se celebraron con anterioridad, los Eurobaskets, también las clasificaciones logradas fueron las mismas: sendas medallas de bronce por los dos terceros puestos.

En cualquier caso, estas clasificaciones reflejan el gran nivel del baloncesto español de élite y, sobre todo, de la competencia de sus técnicos, Vicente Rodríguez y Javier Imbroda en este caso. Pero ¿la opinión pública española en general, y los aficionados al deporte en particular, han podido seguir de igual forma las evoluciones de las chicas que de los chicos? Sencillamente, no.

Televisión Española (TVE) no ha considerado oportuno retransmitir en directo todos los partidos. Algo que, desgraciadamente, no sorprende en absoluto conociendo la filosofía de María del Carmen Izquierdo, la directora del área de Producción Ejecutiva de Programas Deportivos del ente público. Ella, en diversas intervenciones públicas y privadas, ya ha mostrado su completo desinterés por las manifestaciones deportivas con participación femenina, a no ser tenísticas y alguna más. Y por ello, TVE ha dado la mayor parte de los partidos en diferido, y algunos casos a horarios que una jugadora de la Selección ha descrito como "la hora de la pornografía".

El "no hay espectáculo" o el "no interesa a la gente" es una pérfida y errónea interpretación que no sólo está instalada en TVE, sino que también afecta a la prensa escrita. Y es que para los periódicos, tanto generalistas como, en alguna menor medida, deportivos, el Mundial femenino ha sido casi una anécdota, a pesar de tratarse del segundo deporte del país y uno de los más practicados por el 50% de la población: las mujeres. Con alguna excepción focalizada en la prensa catalana (Mundo Deportivo envió a China a un periodista, y La Vanguardia también ha efectuado un seguimiento más o menos continuo) los medios impresos han ignorado, prácticamente, su celebración.

Analicemos brevemente el caso del considerado por muchos el periódico de referencia (o de élite, según la doctrina periodística) en España: El País. Este medio desplegó toda su artillería redaccional antes, durante y después de la celebración del Mundial masculino de Indianapolis. Reportajes en el suplemento dominical, entrevistas con los protagonistas, artículos de fondo, crónicas a toda página, columnas de cotilleos sobre todos y cada uno de los jugadores... Un seguimiento completamente exhaustivo, bien merecido por otra parte.

Para El País, el Mundial femenino no existió hasta el partido de cuartos de final contra Estados Unidos, cuando publicó un artículo de cuarto de página. A partir de aquí se han venido publicando algunos breves sobre las victorias, o derrotas, de la Selección. ¿Es justificable tan abismal diferencia de tratamiento informativo? Bordearíamos la ciencia ficción pidiendo un tratamiento paritario, pero ¿esta proporción de 100 a 1 en volumen informativo se ajusta a la realidad social del deporte español? Y si verdaderamente no interesa al público, ¿no tienen los medios la responsabilidad social de dar a conocer los hechos que la opinión pública deba interiorizar?

Desde la Fundación Mujer y Deporte se envió una carta al defensor del lector de El País, Camilo Valdecantos, preguntándole sobre todo lo anterior y, en definitiva, sobre el porqué del vacío informativo sobre las evoluciones de la selección femenina de baloncesto. Y, hasta el momento, la callada por respuesta. Ni el ombudsman ha creído conveniente publicar esta cuestión en su artículo dominical ni se ha molestado en contestar de forma particular. Paradigmático.

Si a todo lo expuesto le sumamos que la mayor parte de los escasos artículos publicados se han referido a la ficticia polémica sobre las equipaciones de las jugadoras (un body ajustado libremente aceptado por las jugadoras, utilizado también en otros equipos y otros deportes, y que la marca proveedora Austral tiene en sus catálogos hace ya dos o tres años) el panorama ha sido desolador. Y además, los políticos también yerran el tiro: María José López González, diputada del PSOE, presentó una pregunta parlamentaria al Gobierno de PP interrogándole sobre el motivo de que la vestimenta de las chicas fuera distinta a la de los chicos. Es de saludar la preocupación mostrada por la oposición socialista ante un hecho deportivo femenino, pero ¿no sería mejor que preguntara sobre la escasa cobertura de TVE al evento?

Muchos interrogantes que buscan respuestas. Mientras tanto, las deportistas femeninas siguen penando por un reconocimiento social que las permita salir del anonimato y avanzar sin barreras en su carreras deportivas. Queda mucho por hacer.

 

masbasket@masbasket.com
© masBasket, 2002