La
llegada, multitudinaria
Después del trayecto en avión
hacia Gran Canaria, en el que
perdimos alguna maleta, por fin
llegamos a San Agustín. Allí
nos alojaríamos en un hotel
gigante junto con nuestras
rivales, también con los chicos
de basket y los equipos
de balonmano y voleibol. Allí lo
de conseguir tranquilidad y
concentración era difícil.Día
1. Para empezar partido bordado
contra 'Uni'
Parece mentira que saliéramos
tan espabiladas. Y es que nos
levantamos una hora antes porque
nuestra querida entrenadora se
olvidó del cambio horario;
además me olvidé las botas de
juego en la guagua [el
autobús] y pasé un mal trago
hasta que las recuperamos.
Pasando de todo esto, salimos muy
concentradas al partido y con
gran acierto en el tiro exterior,
lo que nos dio una ventaja
considerable en la media parte y
que rematamos en los últimos
cuartos para acabar ganando
(48-69). En nuestro grupo el C.B.
Los Guindos ganó por tan sólo
dos puntos al Aros de León.
Día
2. Aros de León nos pilló
confiadas
En el partido anterior vimos como
Los Guindos ganaban con relativa
facilidad al Universitari. Así
que si ganábamos nosotras, ambos
conjuntos estaríamos en
semifinales. No pudo ser. Salimos
muy relajadas y pensando en un
partido más fácil que el que
nos dieron las leonesas. Con un
equipo no muy alto y liderado
excepcionalmente por Marta Salas
(¡además 28 puntos!) se
mantuvieron todo el partido por
delante. En el último cuarto
remontamos y los dos minutos
finales se convirtieron en
intercambio de canastas para
igualar el marcador. Al final, la
última posesión fue para el
Aros; canasta de Marta sobre la
bocina; perdimos de dos. Nos
tocaría seguir sufriendo ya que
ahora todo el mundo podía entrar
o quedarse fuera.
Día
3. A jugárselo todo contra el
más fuerte
Debíamos ganar a Málaga por dos
puntos para pasar primeras de
grupo o esperar que el Aros
perdiera y ser segundas. Pero
queríamos estar ahí por meritos
propios y así se demostró. Su
potencial dentro de la zona y el
acierto en los triples nos lo
hicieron pasar bastante mal.
Fuimos todo el partido por
detrás pero en esta remontada,
también en el último cuarto,
tuvimos algo más de suerte y
frialdad; finalizamos con 64 a 66
a nuestro favor. ¡Estábamos en semis!
Lo había pasado tan mal que no
lo podía creer. Luego con la
derrota del Aros frente al Uni,
se certificó que serían las
andaluzas quienes pasarían como
segundas de grupo.
En
el otro grupo, el C.B. Cornellà
pasó invicto como primero y el
Valencia E.B.F., con mejor basket-average,
fue quien salió segundo del
triple empate.
Día
4. Duelo valenciano en la élite
El Valencia, nuestras máximas
rivales en la Liga, nos ganó la
final autonómica y ahora les
teníamos muchas ganas. Realmente
habíamos deseado este partido.
Combinamos las ganas y la
concentración y salimos al
primer cuarto muy fuerte, muy
atentas a sus tiradoras en
defensa y a nuestro ritmo en
ataque. Esto nos dio una ventaja
de 12 puntos al descanso. Aun
así lo pasamos mal en el último
cuarto, nos relajamos un poco y
se pusieron a un punto. Un par de
buenas defensas y los rebotes
defensivos nos dieron la
victoria. El partido se me hizo
eterno y casi me da una
taquicardia, pero ya todo me daba
igual: ¡estábamos en la final!
En
el otro partido, Los Guindos
supieron remontar un buen
comienzo del Cornellà y se
hicieron con el pase a la final.
Repetiríamos el duelo.
Día
5. A repetir enfrentamiento y
revalidar título
Como toca en una final, ambos
equipos salimos con más ganas
que nunca (nosotras con un poco
más de tranquilidad y acierto)
lo que nos deparó irnos con
ventaja al descanso. Aun así
tuvimos que sufrir mucho; los dos
últimos cuartos a tope, con
defensas intensísimas y muy
ajustadas. Otro partido
cardíaco, donde tal vez la
suerte y la experiencia se
hicieron valer para darnos la
victoria. A tres segundos del
final, Itzi Germán subió el 48
a 44 con su tiro preferido (a
tres metros de la canasta) y nos
hizo campeonas de España.
El
sueño se hizo realidad y la
historia se repetía. Revalidamos
el título que conseguimos en
infantiles esta misma generación
del 86, aunque ahora con algunas cadetillas
nuevas y algunas caras que
faltan.
Cuando
llegué a Canarias no me podía
ni imaginar hasta donde
llegaríamos y ahora una semana
después, todavía no me lo creo.
Gracias a toda la gente que nos
ha apoyado y al trabajo
realizado, hemos recibido nuestro
premio.
Siempre
será una experiencia
inolvidable.
|