| Mucho se
habló en su día del poco
interés que suscitó en el
público norteamericano el
Mundial masculino celebrado en
Indianapolis. Se pudo constatar
no sólo en la asistencia a las
canchas, sino también en el
despliegue informativo realizado
por los medios locales.
Personalmente, sólo pude ver por
televisión la semifinal entre
Yugoslavia y Nueva Zelanda y la
gran final entre Yugoslavia y
Argentina. Dos partidos que
supieron a poco, ya que no pude
disfrutar ni un sólo momento de
la selección que más interés
me causaba: la española. En la
prensa escrita la cosa más o
menos pintaba igual. Buscar las
referencias al Mundobasket se
convertía en una tarea parecida
al famoso Where is wally?
Además, si añadimos que la
trayectoria del combinado
estadounidense fue más que
discreta, éstos eran motivos
más que suficientes para que el
seguimiento del Mundial fuera
prácticamente nulo. Todo ello
contribuía a que ni el propio
ciudadano estadounidense supiese
que se celebraba ese torneo en su
país. Simplemente, lo ignoraba.
Les explicaré una anécdota.
Nos
situamos en el día 30 de agosto.
El Centro de Investigación de la
Universidad de Minnesota (en el
cual estoy trabajando) organizaba
una barbacoa para celebrar el exitoso
cambio de edificio de parte del
personal (entre ellos yo). Está
bien eso de hacer celebraciones
un viernes al mediodía, me gusta
la filosofía norteamericana.
Entre tanto hot dog,
hamburguesa, coca cola y cerveza
se me olvidó por completo que a
aquellas horas se estaba
disputando un interesante
EspañaYugoslavia. Me
resignaba, consciente que hasta
que no tuviese delante de mí una
pantalla de ordenador no podría
saber el resultado. No obstante,
tampoco albergaba muchas
esperanzas. Estamos hablando de
la gran superpotencia, de la
selección plavi, del
único equipo que podría hacer
sombra al Dream Team. Aproveché
esos momentos de lucidez en los
que recuerdo que el Mundial se
está disputando en el país
donde me encuentro, para realizar
un pequeño test sociológico. Me
dirigí hacia donde estaba
sentada la fan número uno
de las Minnesota Lynx, Dianne
Star. Después de hablar de lo
interesante que estaban siendo
los play offs de la
WNBA, le pregunté por el Mundial
masculino. Me miró con una cara
extraña y entonces empecé a
entender que no sabía que se
estaba disputando en Estados
Unidos. Después de esta pequeña
frustración hice hincapié en el
inminente Mundial femenino que se
iba a celebrar en China, y
resultó que tampoco estaba muy
al tanto de la cosa.
Me
hubiera gustado saber qué
información se hubiera dado en
caso que el Dream Team finalmente
se hubiera alzado con el cetro
mundial. Nunca la sabremos, pero
algo me dice que no distaría
mucho de la que finalmente le
dieron, aunque ésta fuera para
dejar en evidencia el baloncesto
NBA frente al del resto del mundo
(no se puede hablar
exclusivamente de europeo).
Al
iniciarse el Mundial femenino en
China intenté hacer un
seguimiento parecido al
masculino. Lamentablemente, la
diferencia horaria entre China y
Minneapolis hacía casi imposible
seguir los partidos por
televisión (tampoco sé
exactamente cuántos emitieron,
si es que se emitió alguno). Mi
gran referencia era entonces la
prensa escrita, The Star
Tribune, el diario de las
Twin Cities (Minneapolis y Saint
Paul). Viendo que la trayectoria
de las norteamericanas era casi
imparable, imaginé que algo de
más impacto tendría. Pero me
equivoqué. En la portada de la
sección de deportes nunca
llegaron a aparecer, ni siquiera
al proclamarse campeonas del
mundo.
Analicemos
la portada del día 26 de
septiembre, que es el día
siguiente a la final. Como
titular nos encontramos un
"Moss will play",
en referencia a un jugador de los
Minnesota Vikings de fútbol
americano, que pese a ser
arrestado la noche anterior iba a
jugar el siguiente domingo.
También hablan de la victoria de
los Twins en béisbol y de cómo
se presenta la maratón de la
ciudad a una semana vista.
Siguiendo en la portada, pero con
en un rango inferior, se hace
referencia a otros equipos de la
Liga de béisbol, al fichaje de
Kendall Gill por los
Timberwolves, a la lesión de un
jugador de los Gophers (equipo
universitario de fútbol), el
último fichaje de los Wild de
hockey sobre hielo y, por
último, un breve de la Ryder
Cup. Como pueden ver, nada,
absolutamente nada referente a la
victoria de Estados Unidos en el
Mundial de China. ¿Me habría
equivocado de día? ¿Estaría
mirando el ejemplar del día
anterior? Todavía absorto, abro
el periódico y... ahora sí, en
la segunda página veo una foto
del equipo norteamericano
recibiendo la medalla de oro y un
titular que dice "US
women repeat" (en
referencia a su segundo titulo
consecutivo). Empiezo a leer,
pero tal y como comienzo acabo.
Se trataba de una pequeña
referencia del partido y del
título conseguido, sin cuadro de
estadísticas y con una simple
frase de Van Chancellor alabando
la defensa de su equipo. Aun
así, el redactor aprovecha para
comparar la inmaculada
trayectoria de las chicas con la
decepcionante actuación de los
chicos. Un texto que apenas
llegaba a las 150 palabras para
encumbrar a todas unas campeonas
del mundo. Mas tarde me di cuenta
de que estaba en la sección de
breves (en inglés "briefly").
Pese
a ser campeonas del mundo, éste
es el tratamiento que se da a tal
acontecimiento. Aquí es más
importante el béisbol, el
fútbol estilo americano o
cualquier modalidad deportiva
universitaria. Parece paradójico
cómo un país tan patriótico
como éste luego no presta
ningún tipo de atención a sus
equipos nacionales cuando
consiguen un éxito
internacional.
A
lo mejor me arriesgo en la
siguiente afirmación, pero algo
me dice que la cobertura de los
medios españoles en China estuvo
mucho más acorde al
acontecimiento en sí que no la
de los estadounidenses. Y ya es
decir porque la semana pasada, en
la sección de Opinión
de esta misma revista, se
analizó el seguimiento que los
medios españoles habían
realizado del Mundial, y éste se
podía calificar como de muy
pobre.
En
algunos países, como España, el
trato de los medios en cuanto a
la participación de las
Selecciones masculina y femenina
en sus respectivos campeonatos ha
sido claramente desequilibrado (y
eso que llevabais body,
¿verdad chicas?). En otros
países, simplemente se ignora,
no interesa, pese a haber sido
campeonas mundiales. No sé que
es peor.
|