OPINIÓN

     

Sábado, 16-02-2002
EDWARDS
Forero/a

Depuis France


L'étoile manquante
 
Cuando hablé en el Foro sobre Goodson y las cualidades que atesoraba para ser jugadora del Uni, nunca pensé que esto pudiera hacerse realidad. Adrienne Goodson... ¿quién es esta jugadora, que nunca ha formado parte de selección alguna, pero de la que tanto se habla?, ¿qué ha hecho?, ¿qué cualidades posee para que todos hablen de ella?

Su fama y reputación vienen de largo. Ya en la Universidad de Old Dominion, donde completó sus estudios de profesorado, empezó a forjarse una leyenda de jugadora espectáculo. Y sin embargo, y a pesar de poseer buenos números en su última temporada como universitaria, 17 puntos por partido, Bridgett Gordon le quitó el puesto en los JJ.OO. de Seúl 1988. Antes, Adrienne Goodson había ganado el prestigioso premio All America en 1985, en su temporada junior. Desde ese año fue incluida en el quinteto ideal de su Conferencia, la Sunbelt, y asimismo ganó con su equipo el torneo de esta Conferencia en las temporadas 1984-1985 y 1986-1987.

Una vez finalizada su etapa universitaria, a principios de la década de los 90 Goody se fue a Brasil (actualmente, compaginando las competiciones de ese país con la WNBA) y volvió a Estados Unidos para probar la aventura de la ABL, concretamente se enroló en las Richmond Rage. Esta Liga promovió un nuevo concepto en la gestión deportiva, a saber, las jugadoras poseían parte de las acciones de los equipos y estaban unidas a la suerte de éstos. En su primera temporada en Richmond, las Rage consiguieron llegar a la final, pero obtuvieron pobres índices de asistencia a su cancha, con lo que la Liga decidió trasladarlas a Filadelfia.

La primera temporada de Goodson en Richmond fue sencillamente genial. Anotó más de 17 puntos y se hizo con 8 rebotes por partido, y sólo la fortaleza de las Columbus Quest (con Valerie Still, Nikki McCray, Katie Smith, Andrea Lloyd, Medina Dixon y Tonya Edwards) pudo con las Rage. Como anécdota se puede contar que la heptatleta Jackie Joyner Kersee compartió con Goodson equipo durante esa temporada. Fue incluida en el quinteto inicial junto con Teresa Edwards (Glory), Staley (Rage), Williams (Portland Fire) y Nikki McCray (Columbus Quest).

Philadelphia supuso una nueva etapa para las Rage y para Goodson. Con un equipo de similares características (Staley, McWilliams, Goodson, Marciniak, Marta de Souza Sobral), las Rage no pudieron pasar de las semifinales de conferencia, y fueron las Stingrays de Long Beach quienes pasaron a la final, con Yolanda Griffith como MVP. Goodson nuevamente estuvo en sus números habituales, pero la pujanza de Long Beach era máxima en aquella temporada.

La desaparición de las Stingrays y de las Glory motivó una desbandada de jugadoras, que acabó por afectar a Goodson. Teresa Edwards vino a Filadelfia (ya sin Staley, en la WNBA) y Goodson fue traspasada a uno de los dos nuevos equipos, las Chicago Condors (el otro eran las Nashville Noise). Allí estuvo tres meses, el tiempo que tardó la ABL en declararse en bancarrota. En parte, debido a los grandes ingresos de las jugadoras y a los pocos recursos obtenidos, y también, por qué no decirlo, al sabotaje publicitario de las marcas controladas por la NBA, que no quería una competición paralela a la recién creada WNBA.

Su paso a la WNBA fue un poco traumático. Como todas las veteranas, debió aceptar una rebaja considerable en su sueldo para integrarse en las Utah Starzz. Desde el principio, dejó clara su calidad promediando los mismos números que en la ABL. Esta temporada, después de unos inicios titubeantes, ha logrado llegar a 14 puntos por partido y 7 rebotes, lo que la convierten en una de las jugadoras mas destacadas de la Liga profesional de Estados Unidos.

Si tanto se ha hablado de Goodson en estos días, es porque se trata de una jugadora fuera de lo común. En cuanto al físico, no creo que exista otro igual entre las jugadoras profesionales, incluso posee mas fortaleza que Griffith, Azzi o Edna Campbell. Y, sobre todo, lo que va a aportar Adrienne Goodson a nuestra Liga va a ser espectáculo, mucho espectáculo de una jugadora que tiene un estilo de juego que se corresponde con su fortaleza física. Desde que Katrina McClain y Teresa Edwards dejaron el Dorna Godella, no habíamos tenido una jugadora que concibiera el juego de una manera tan espectacular. Ojalá no me equivoque…

El problema, como hemos indicado algunos en el Foro, se presenta para los contrincantes. Se van a tener que cambiar muchos esquemas de juego puesto que Goodson no creo que vaya a asumir un papel secundario.

Goodson est l'étoile manquante de la LFB española, esa estrella que nos faltaba para decir que la Liga de esta temporada es le mejor de todos los tiempos y, probablemente, la mejor competición de Europa. Disfrutemos.

 

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