| Cuando
hablé en el Foro sobre Goodson y
las cualidades que atesoraba para
ser jugadora del Uni,
nunca pensé que esto pudiera
hacerse realidad. Adrienne
Goodson... ¿quién es esta
jugadora, que nunca ha formado
parte de selección alguna, pero
de la que tanto se habla?, ¿qué
ha hecho?, ¿qué cualidades
posee para que todos hablen de
ella? Su fama y
reputación vienen de largo. Ya
en la Universidad de Old
Dominion, donde completó sus
estudios de profesorado, empezó
a forjarse una leyenda de
jugadora espectáculo. Y sin
embargo, y a pesar de poseer
buenos números en su última
temporada como universitaria, 17
puntos por partido, Bridgett
Gordon le quitó el
puesto en los JJ.OO. de Seúl
1988. Antes, Adrienne Goodson
había ganado el prestigioso
premio All America en 1985, en su
temporada junior. Desde ese año
fue incluida en el quinteto ideal
de su Conferencia, la Sunbelt, y
asimismo ganó con su equipo el
torneo de esta Conferencia en las
temporadas 1984-1985 y 1986-1987.
Una
vez finalizada su etapa
universitaria, a principios de la
década de los 90 Goody
se fue a Brasil (actualmente,
compaginando las competiciones de
ese país con la WNBA) y volvió
a Estados Unidos para probar la
aventura de la ABL, concretamente
se enroló en las Richmond Rage.
Esta Liga promovió un nuevo
concepto en la gestión
deportiva, a saber, las jugadoras
poseían parte de las acciones de
los equipos y estaban unidas a la
suerte de éstos. En su primera
temporada en Richmond, las Rage
consiguieron llegar a la final,
pero obtuvieron pobres índices
de asistencia a su cancha, con lo
que la Liga decidió trasladarlas
a Filadelfia.
La
primera temporada de Goodson en
Richmond fue sencillamente
genial. Anotó más de 17 puntos
y se hizo con 8 rebotes por
partido, y sólo la fortaleza de
las Columbus Quest (con Valerie
Still, Nikki McCray, Katie Smith,
Andrea Lloyd, Medina Dixon y
Tonya Edwards) pudo con las Rage.
Como anécdota se puede contar
que la heptatleta Jackie Joyner
Kersee compartió con Goodson
equipo durante esa temporada. Fue
incluida en el quinteto inicial
junto con Teresa Edwards (Glory),
Staley (Rage), Williams (Portland
Fire) y Nikki McCray (Columbus
Quest).
Philadelphia
supuso una nueva etapa para las
Rage y para Goodson. Con un
equipo de similares
características (Staley,
McWilliams, Goodson, Marciniak,
Marta de Souza Sobral), las Rage
no pudieron pasar de las
semifinales de conferencia, y
fueron las Stingrays de Long
Beach quienes pasaron a la final,
con Yolanda Griffith como MVP.
Goodson nuevamente estuvo en sus
números habituales, pero la
pujanza de Long Beach era máxima
en aquella temporada.
La
desaparición de las Stingrays y
de las Glory motivó una
desbandada de jugadoras, que
acabó por afectar a Goodson.
Teresa Edwards vino a Filadelfia
(ya sin Staley, en la WNBA) y
Goodson fue traspasada a uno de
los dos nuevos equipos, las
Chicago Condors (el otro eran las
Nashville Noise). Allí estuvo
tres meses, el tiempo que tardó
la ABL en declararse en
bancarrota. En parte, debido a
los grandes ingresos de las
jugadoras y a los pocos recursos
obtenidos, y también, por qué
no decirlo, al sabotaje
publicitario de las marcas
controladas por la NBA, que no
quería una competición paralela
a la recién creada WNBA.
Su
paso a la WNBA fue un poco
traumático. Como todas las
veteranas, debió aceptar una
rebaja considerable en su sueldo
para integrarse en las Utah
Starzz. Desde el principio, dejó
clara su calidad promediando los
mismos números que en la ABL.
Esta temporada, después de unos
inicios titubeantes, ha logrado
llegar a 14 puntos por partido y
7 rebotes, lo que la convierten
en una de las jugadoras mas
destacadas de la Liga profesional
de Estados Unidos.
Si
tanto se ha hablado de Goodson en
estos días, es porque se trata
de una jugadora fuera de lo
común. En cuanto al físico, no
creo que exista otro igual entre
las jugadoras profesionales,
incluso posee mas fortaleza que
Griffith, Azzi o Edna Campbell.
Y, sobre todo, lo que va a
aportar Adrienne Goodson a
nuestra Liga va a ser
espectáculo, mucho espectáculo
de una jugadora que tiene un
estilo de juego que se
corresponde con su fortaleza
física. Desde que Katrina
McClain y Teresa Edwards dejaron
el Dorna Godella, no habíamos
tenido una jugadora que
concibiera el juego de una manera
tan espectacular. Ojalá no me
equivoque
El
problema, como hemos indicado
algunos en el Foro, se presenta
para los contrincantes. Se van a
tener que cambiar muchos esquemas
de juego puesto que Goodson no
creo que vaya a asumir un papel
secundario.
Goodson
est l'étoile manquante de
la LFB española, esa estrella
que nos faltaba para decir que la
Liga de esta temporada es le
mejor de todos los tiempos y,
probablemente, la mejor
competición de Europa.
Disfrutemos.
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