OPINIÓN

     

Jueves
, 21-11-2002
EDWARDS
Forero/a

La zona de la Edwards


No más milagros en Orlando
 
Hace unas semanas la WNBA anunciaba que las Miracle de Orlando serían deslocalizadas de la ciudad de Florida, posiblemente, para trasladarse a San Antonio. Este anuncio sorprendió a mucha gente y a no pocos medios. Nadie podía entender como una franquicia de la WNBA podía desligarse de su niña mimada, esto es, su equipo de baloncesto femenino. En realidad, la sorpresa no era tal. Las Miracle no han entrado nunca en los play offs desde su creación en 1998 hasta este año y el equipo es una mezcla de viejas glorias (Carla McGhee) y de grandes jugadoras poco secundadas (Johnson, Sales, Wyckoff), que no han podido transmitir lo suficiente al publico del Orlando. Este año los resultados habían sido buenos, pero los cuatro años anteriores han pesado mucho.

Desde hace dos temporadas la WNBA viene haciendo aguas por varios frentes. En primer lugar, la competición se ha estancado en cuanto a nivel de asistencia y sólo las Mystics y las Liberty tienen una media de asistencia de mas de 15.000 espectadores, lo que no está nada mal. Sin embargo, abundan los campos semivacíos, entre los cuales se encontraba el de las malogradas Miracle, y que probablemente desembocaran en nuevos traslados (yo apuesto por que las Starzz y las Fire serán las próximas. Por otro lado, la próxima temporada las Sting se van a Nueva Orleans con sus Hornets). Los equipos de la WNBA han buscado introducirse en sus respectivas comunidades y en muy pocos casos lo han logrado. Tal vez el producto del que siempre habla Val Ackerman no está bien preparado porque nadie comprende los pobres resultados deportivos y económicos de algunas franquicias.

¿Puede ser que las jugadoras franquicia no lo sean tanto? ¿Es el Draft injusto siempre con algunos equipos? A la primera pregunta, cabe responder que efectivamente no existen tantas jugadoras estrella en la WNBA y sin duda hay un gran numero que se concentran en pocos equipos (por ejemplo, las Sparks y las Comets). Una buena forma de igualar la competición sería sin duda buscar fórmulas para que esto no se produzca en el futuro. El Draft, entonces, tendría que buscar como resultado una mayor igualdad, pero actualmente no salen de él tantas y tan buenas jugadoras como en el pasado y es por ello que la WNBA busca en Europa y en Brasil.

En segundo lugar, los patrocinadores ya no son tan numerosos y se plantean si merece la pena invertir en una competición estancada y en clara regresión. La WNBA es la selva de los agentes que colocan a jugadoras que realmente no tendrían que jugar en una competición de tal nivel. Sin duda, el caso mas claro es el de Rebecca Lobo, una jugadora que desde hace cuatro años no es la misma y a la que tan sólo el soporte de los aficionados mantiene en las Comets. O juegan las mejores o difícilmente la competición despertara un mayor interés. ¿Por qué esta critica? Cuando la ABL se declaró en bancarrota, numerosas jugadoras pasaron a integrar la WNBA, pero en unas condiciones muy desfavorables respecto de las que tenían en la desparecida Liga. Los salarios disminuyeron de forma considerable y no poco extrañó que las estandartes de aquella competición, Teresa Edwards y Katrina McClain, rechazaran la idea de incorporarse a la WNBA. Las que ya estaban asentadas en la WNBA mantuvieron sus privilegios y muchas otras de la otra Liga o bien dejaron el baloncesto o se tuvieron que integrar mas tarde. ¿Acaso eran peores que las reservas de la WNBA?

La novedad del anuncio de hace unas semanas es que por primera vez la WNBA hizo autocrítica y lo que siempre rechazó, esto es, la entrada de nuevas franquicias no pertenecientes a la WNBA, fue puesto en escena. Ahora mismo existen dos grandes proyectos, como son los de Hartford y alguna ciudad del Este (Pittsburgh, Knoxville), que probablemente serán tenidos en cuenta. No hay que olvidar que también en la Costa Oeste existe una gran tradición de baloncesto femenino, sobre todo en la Bahía de San Francisco, algo que la WNBA no ha sabido o no ha querido ver (Jennifer Azzi, la escolta de las Starzz es una autentica ídolo en San José, donde lideró a las Lasers, de la extinta ABL). Esa es probablemente la salida a la mejor competición de baloncesto femenino del mundo. De la evolución de jugadoras como Catchings, Bird o Snow y de su capacidad de dar espectáculo, dependerá el resto.

 

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