| Hace unas
semanas me refería en estas
mismas líneas a la incipiente
crisis que vive la WNBA. Las
Miracle de Orlando abandonaban la
ciudad de Florida hacia un futuro
incierto, tal vez incluso hacia
la desaparición. En estos
momentos, los problemas crecen
para la WNBA. Ya no solamente la
franquicia de Orlando va a
desaparecer, sino que también
las Starzz van a cambiar de sede
y de nombre (a la nueva
franquicia, San Antonio) y las
Fire, las Storm y Sol tienen un
futuro mas que dudoso. La WNBA
sigue buscando un dulce hogar
para las Sol y ese bien podría
ser Hartford, pero en la mente de
Val Ackerman, la comisionada de
la WNBA, existe la idea de que un
equipo de fuera de la órbita NBA
puede tener problemas económicos
sin el respaldo de su hermano
mayor.
Nada
más lejos de la realidad. En
Hartford, una pequeña ciudad del
estado de Connecticut, existe una
gran tradición de baloncesto,
más teniendo en cuenta que se
trata de la sede de las Huskies
(las conocidas como Uconn) y de
las desaparecidas New England
Blizzard de la difunta ABL. Este
equipo tuvo un gran apoyo social
por parte de la ciudad y el
Hartford Civic Center registró
unos índices de asistencia
bastante dignos (entorno a los
9.000 espectadores de media por
partido en las tres temporadas de
existencia de la ABL, con picos
superiores a los 16.000), algo
que a la WNBA no le debería
pasar inadvertido.
Las
demas posibilidades, Knoxville,
Pittsburg y Oakland, son sueños
por ahora lejanos e, incluso,
como en el caso de Pittsburg, un
tanto irreales. La WNBA hasta
ahora ha intentado asentar
equipos y franquicias donde
apenas existía una tradición
por el baloncesto femenino y ha
acabado pagándolo. Mi apuesta es
que en la próxima temporada no
habrá más de 13 equipos en la
WNBA y que en las próximas
campañas muchas cosas deberán
cambiar para que la Liga siga
avanzando.
Tal
vez una de ellas sea su
comisionada, mucho más
preocupada por el aspecto
exterior que proporciona la
competición que por los
verdaderos problemas de ésta,
entre los que no hay que olvidar
el convenio de las jugadoras, que
todavía no ha sido firmado.
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