Sonrisas y lágrimas
 
 
Lunes 10-05-2004
Esther García

Delegada del Rivas Futura

Justo antes del último partido de Rivas Futura en Liga Femenina le pedí a Esther, la delegada, que escribiese para masBasket sus experiencias dentro del equipo y aquí las tenemos. Leyendolo os daréis cuenta de que las cosas no han sido fáciles en Rivas, pero comprobaréis también, que ganas e ilusión no les han faltado nunca, ni siquiera ahora.
Muchas gracias Esther, no sólo por estas palabras, sino por todo el trabajo tan bien hecho que has realizado durante toda la temporada. No se como serán los delegados/as de otros equipos, pero sé que tú eres sobresaliente.
Enhorabuena por un trabajo tan bien hecho.

Virginia Algora


Así como quien no quiere la cosa, caí en medio de la Liga Femenina con la misión de ser la delegada de Rivas Futura e ir arreglando, además, esos otros pequeños problemillas que pueden llegar a tener las jugadoras en su vida diaria. Así que para empezar tenemos: equipo nuevo, categoría nueva y un montón de nuevas obligaciones, además de muchísimas ilusiones por disfrutar de nuestro primer año en Liga Femenina.

Primeros de septiembre, plena pretemporada y crecemos sin parar: más pisos, más muebles, jugadoras extranjeras (Crocia, Senegal, Argentina, Francia), billetes de avión, viajes a IKEA..¡Hay que encargar la ropa del equipo! No va a llegar, no va llegar.y así, en medio del torbellino necesario para conseguir arrancar la máquina, llegaron los primeros problemillas. Para empezar topé con todos esos trámites, siempre tan sencillos y simples, con esas fantásticas operadoras de embajadas y consulados con las que me saqué un master en papeleo y burocracia internacional. No puede ser tan difícil que dejen a Astou N'diaye, nuestra senegalesa-americana-madre-de-trillizos, entrar en Barajas con sus pequeños. ¡Pues lo era! Y llegar a reunir a toda su familia: misión casi imposible. Fue la época en la que aprendí que en los aviones solo puede viajar un adulto y un bebé, nunca un adulto y tres recién nacidos (información que en el momento oportuno puede llegar a ser muy útil). Conseguí tener dominadas las calderas de gas que parecían querer dejar sin agua caliente a todas las jugadoras a la vez en las noches más frías, encontré después de una búsqueda infructuosa al mejor actor posible para convertirle en nuestra mascota "Rivo" (mil gracias a nuestro Luisma, que descubrí porque era el amigo de un amigo).

No puedo dejar de contar otra gran experiencia que me ha dejado mi primer año en liga femenina: vacunar al pequeño Bouba de seis meses, mientras su madre se incorporaba a los entrenamientos y la espectacular "nani-senegalesa" (por cierto fue uno de los mejores fichajes de la temporada) se lavaba las manos diciendo que ella no entraba en el hospital. "Médico peligroso", decía.


En fin, fueron llegando muy poco a poco todas las jugadoras, se instalaron y entramos en la etapa de los reconocimientos médicos, las fichas, las fotos, la campaña de abonados, la búsqueda y captura de la impresora adecuada para ese moderno programa de estadísticas y por cierto ¿saben cuántas cosas hay que preparar antes de un partido?... las niñas de la mopa, la cámara de video, las estadísticas, los operarios que colocan las gradas, el palco, la música, la mascota, las animadoras, los carteles, la sala de doping, los balones, el agua, las vallas, el marcador. Lla verdad, aunque hubo días en los que parecía que no iba a funcionar nada, al final todo salía bien porque había mucha gente que ponía trabajo, ganas y sobre todo buena voluntad.

Empezó por fin la Liga y debutamos con victoria ¡Qué más podíamos pedir!. Salimos de viaje, no olvidar ninguna equipación, pasaporte, DNI y todo lo elemental, ¡qué alguna se deja hasta las zapatillas en casa! Los conductores de nuestros viajes, además de mirarnos un poco mal cada vez que queríamos cenar en el autobús, supongo que como ocurre en todo buen equipo de Liga Femenina, se perdieron en más de una ocasión por esas carreteras del mundo y nos dio tiempo a ver todo tipo de "pelis", aunque hemos aprendido que ningún viaje está completo sin una de guerra, una de amor y una de jueces.

A desgracias posteriores como accidentes de tráfico de dos jugadoras, robos, resonancias magnéticas y lesiones para elegir (ocho esguinces de tobillos, tres rodillas de las que dan guerra, lumbares, cuellos.etc), a todo ese ir venir del día a día de los partidos, los viajes, las cenas, los cafés.se sumaron muchas miradas tristes y llenas de rabia, después de cada derrota.


Realmente hemos sufrido mucho. YO HE SUFRIDO MUCHO EN CADA BANQUILLO DE LA LIGA, esos partidos llenos de tensión en los que terminábamos perdiendo de uno, de dos, de tres, de cuatro o de veintidós (hubo de todo este año).y sigo pensando que la mitad de los problemas que hemos tenido no hubieran existido si los resultados hubiesen sido más positivos.

¡Qué se sentirá siendo el Ros? Supongo que tendrán otro tipo de problemas, pero desde muy pronto para Rivas Futura las cosas empezaron a ponerse muy difíciles. Realmente lo complicado es saber estar y dar la talla cuando todo va mal, aquí es donde cada uno ha tenido que superarse a si mismo y dar lo mejor que tenía para seguir luchando, para no rendirse ni en el último partido.

Al final para mí ha sido una experiencia privilegiada y más que interesante, no solo porque he conocido a jugadoras con vidas muy diferentes a la mía, además me ha permitido conocer a un motón de gente especial que anda detrás de este proyecto, contribuyendo desde su parcela. He vivido una temporada llena de derrotas, así que estoy deseando que llegue ya la pretemporada, a ver si la 2004/05 llega repleta de victorias ¡qué ya toca!.

 


Rivas Futura

 


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