| Leí la
semana pasada el siguiente
mensaje en El Foro:
"Sorprende ver la noticia de
la trobada del Ros
Casares y no la del Universitat
de Barcelona en las noticias de
portada". Y no es el primer
escrito de este tipo que me he
encontrado. Estamos ante un
problema de falta de
información. Así pues, haré
una reflexión general a partir
de un caso particular. En primer
lugar, porque los lectores (y los
periodistas somos lectores de los
medios en los que no
trabajamos...) desconocen
(...pero al ser del gremio
tenemos cierta intuición) el
proceso de construcción de
las noticias (como diría el
profesor Manuel López) de cada
empresa periodística.
La
gran diferencia entre un medio
potente y uno modesto son los
recursos (humanos) propios para
recabar información. Si un medio
potente pierde tensión, tiene el
recurso de echar mano, todavía
más, a los gabinetes de prensa.
Pero si uno modesto (como masBasket...)
la pierde (la voluntad de
sacrificio no basta), ni éstos
son suficientes (entre otras
cosas porque en el mundo del
baloncesto femenino son
inexistentes en un 99% de los
casos).
Una
vez llegada la información a la
Redacción entran en juego los
criterios de selección y
jerarquización (los ocho
elementos básicos, que parecen la
lista de los reyes godos en
pequeña escala y que enumeró
Carl Warren, un sabiondo a quien
no tengo el gusto de conocer,
son: actualidad, proximidad,
prominencia, curiosidad,
conflicto, suspense, emoción y
consecuencias), pero no me
extenderé en este punto porque
cada periodista lo interpreta a
su modo (muchas veces, dos
enfoques opuestos son válidos).
En el tratamiento o exclusión de
una información del temario no
sólo nos influye el criterio
periodístico, también estamos
condicionados (por el tiempo) por
otras actividades profesionales.
Como
ejemplo, vamos a comparar el
seguimiento de los Mundiales de
Chequia 2001 (junior) y de China
2002 (absoluto). Al primero creo
que lo sobrevaloramos ya que no
participaba España y al segundo
no le sacamos el partido que se
merecía. Nos pusimos el listón
muy alto y el tiempo poco a poco
nos ha ido marcando el ámbito
que podemos abarcar. No es que no
tengamos ilusión, es que la
ilusión de entonces,
prácticamente recién nacida la
revista, era enorme.
Decía
que, para que apareciese en El
Foro dicho mensaje, hay
falta de información porque el
lector desconoce nuestro trabajo
interno; y debo añadir que
también la hay porque el medio
no fue puesto sobre la pista de
la noticia... Ahora voy a
enrollarme hablando sobre los
gabinetes de prensa (por lo que,
lógicamente, repesco viejos
apuntes de la Facultad), que son
los intermediarios (a veces
puente, a veces barrera) de la
noticia.
Los
responsables de comunicación de
una entidad, relacionada con el
baloncesto femenino en nuestro
caso, tienen que marcarse unos
objetivos claros (buscar
publicidad indirecta y reforzar
la imagen propia) a largo plazo,
siendo solventes (satifacer todas
la peticiones de información,
generar confianza y evitar
presiones) y conocedores de la construcción
de las noticias (por eso han
de ser periodistas profesionales,
con una remuneración digna,
quienes han de formar parte del
gabinete, es decir, no han de ser
unos peones cualesquiera sino
unos alfiles... o incluso más).
En
un medio de comunicación
potente, de los centenares que
llegan, sólo se usan unas 20
notas de prensa. Para que una de
éstas sea tenida en cuenta ha de
cumplir los siguientes cuatro
requisitos: tener un hecho
noticiable para el ámbito de
actuación del medio (en nuestro
caso, uno nacional, nos las
encontramos pensadas para los
locales), enviar la información
no sólo al medio sino también a
una persona concreta (sobre todo
a los corresponsales), adaptarse
a la agenda y a las rutinas de
producción (las que lo hacen
mejor tienen más probabilidades
de éxito).
Personalmente,
creo que es mejor invertir 15
millones de pesetas (yo también
soy de los inadaptados al euro,
lo siento) en comunicación que
gastarlos en una jugadora
¡Aunque ésta sea Shannon
Johnson o incluso Lisa Leslie!
¿De qué sirve tener un equipo
competitivo si no se existe
informativamente? Lo ideal es que
ambos conceptos vayan de la mano,
pero puestos a elegir me quedo
con el primero.
En
general (muy en general), las
facilidades que los clubes dan a
los medios son escasas. (Con
"facilidades" no me
refiero a un "trato
cordial", pues de este
aspecto no hay carencia, sino a
"facilidades
profesionales".) Hasta la
temporada pasada, sólo conocía
un caso de un equipo de la LFB
con un gabinete de comunicación
(gracias a su trabajo, hace poco
más de una semana, colaron
una pieza de 30 segundos en el Telediario
vespertino de TVE; me imagino que
todavía deben estar
celebrándolo, a la vez que
piensan en qué otra cosa pueden
hacer para repetir la hazaña).
En el resto de casos, o bien no
hay nadie o bien hay sólo un
responsable de prensa. Y pongo la
mano en el fuego a que este
último es el jefe de prensa de
su club casi por amor al arte, y
que gracias a la voluntad suple
sus limitaciones, porque
normalmente no se trata de un
licenciado en Periodismo.
Un
escrito o informe de prensa que
sea impecable (información
fría, nada de opinión, con
pocos adjetivos -y si los hay,
van acompañados de hechos
objetivos que justifican su
colocación-, y diferenciando lo
importante del contexto, e
informando no sólo de sí mismo
sino de la competencia -en
nuestro caso, de la actuación
del equipo rival en un partido-)
es algo que revienta a muchos
periodistas porque nos deja poco
margen de maniobra, sobre todo si
no estamos familiarizados con el
tema. Nos molesta que nos den tan
masticada la información, porque
sentimos que no trabajamos, pero
lo aceptamos porque así tenemos
más tiempo disponible para
cubrir otros temas. En cambio, si
una nota de prensa es un texto de
opinión (y sin datos objetivos
que lo argumenten) o directamente
una sóla línea que anuncia un
fichaje (aunque si se trata de la
llegada de Lisa Leslie a la LFB
nos basta sólo esto) las
probabilidades de ser publicada
(por supuesto habiendo sido
transformada de arriba a bajo)
son mucho más reducidas que en
el primer caso.
Otro
ejemplo. El baloncesto femenino
compite en Cataluña con el
balonmano, waterpolo, voleibol,
korfball, ciclismo, atletismo,
tenis... es decir, compite con
todos los deportes mal llamados
"minoritarios". ¿Cómo
conseguir que Televisió de
Catalunya retransmita un partido
de nuestro deporte? La respuesta
de Jaume Rius, responsable de
Deportes durante el fin de
semana, fue clara: "Es que
se buscan unos horarios...".
Ahí está el quid de la
cuestión porque hasta el fútbol
profesional se adapta a las
necesidades de la televisión (y
ello molesta que no veas al
gremio de la hostelería).
Precisamente,
hace tiempo, estando becado en
aquella casa, cubrí con recursos
propios (sin recurrir a imágenes
de BTV) un partido del Uni
porque me falló una entrevista
con Juan Carlos Navarro. El club
barcelonés no informó a la tele
de que jugaba un importante
partido contra el Caja Rural. De
no ser porque aquel sábado por
la tarde había en la Redacción
dos locos del baloncesto femenino
como Rius y yo (que tenía
conocimiento de la disputa del
partido, aunque no había
recibido nota de prensa alguna),
ese hecho no se habría cubierto
y la noticia, por inexistente,
tampoco se habría emitido en el prime
time del baloncesto
catalán, esto es, el domingo por
a mediodía durante el descanso
del partido de la jornada de la
Liga ACB. Para que un hecho
noticioso se convierta en noticia
también importa el factor
suerte, como acabamos de ver.
¿Por
qué no hablan de...? Espero
haber contestado a esta
pregunta... al menos en parte.
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