OPINIÓN

     

Viernes, 01-03-2002
JAUME RIUS
Periodista

Jariso


Un espía en el Barça
 
Era la temporada 1968-1969. El Barcelona de baloncesto había fichado a su primer extranjero. Se llamaba Albie Grant y desde el primer momento hicimos una buena amistad. Aunque han pasado muchos años (yo diría que demasiados) recuerdo perfectamente que aquel gigante, con barba y perilla, tenía mucho interés por conocer todo lo que pasaba en España. Con frecuencia hacíamos unos viajes en su flamante coche deportivo desde las Ramblas (había que verlo comiendo espaguetis, plato que a mí no me gusta) hasta el aeropuerto de El Prat.

Hablaba mucho y, particularmente, de un tema que tanto a él como a mí nos apasionaba: la política. Me preguntaba mucho por el entonces dictador Franco y en ningún momento llegué a pensar cuáles eran los motivos que tenía para hacerlo.

Su etapa en el Barcelona fue corta. Un día, el entonces responsable de las secciones del club barcelonista, el señor Sadurní, me dejó helado al explicarme que se había enterado de que Albie Grant, aunque era un buen jugador de baloncesto, fichó por el Barcelona con una misión concreta: era un enviado de la CIA para "investigarnos"... sobre todo, en el tema político.

Mi sorpresa fue grande porque pocas, muy pocas personas, lo sabían. Y es que, en todo momento, Albie Grant fue un buen espía.

 
© Basket Confidencial, 25-01-2002 www.basketconfidencial.com
 

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