OPINIÓN

     

Viernes, 22-03-2002
JORDI ROBIROSA
Periodista

Postres del País


All Star de Filadelfia 2002
 
Acaba de terminar la Copa del Rey de baloncesto en Vitoria y la ciudad vasca me ha traído a la memoria lo que allí sucedió hace dos años, en el curso de este mismo acontecimiento. Un servidor que (junto al gran Nacho Solozábal, analista de lujo) es el comentarista de Televisió de Catalunya, había dicho por activa y por pasiva que Pau Gasol era un jugador con fuste de NBA. Pues bien, en Vitoria, hace dos años, algunos periodistas españoles se rieron en mi cara cuando oyeron este comentario. Lo mínimo que tuve que escuchar de estas mentes preclaras fue... "¡Qué exagerado eres!".

Pero con que el fondo soy un buen chico no diré nombres. Alguno hay de aquellos que ahora se llenan la boca con "el jugador español" y van como locos reclamando paternidades. Y no precisamente mis buenos amigos Andrés Montes y Antoni Daimiel que, seguramente, vieron antes que yo que Pau tenía maneras de NBA.

En Filadelfia pasó lo que tenía que pasar: Que Gasol cumplió como un jabato, pero que este tipo de partidos son para otro tipo de jugadores, versus Jason Richardson. Todo dentro de un guión previsto. La entrada a la pista de Michael Jordan (allá, a pocos metros de nuestra vista) fue algo emocionante y nos puso la piel de gallina y hay que convenir que los americanos son unos maestros organizado este tipo de acontecimientos.

En la parte negativa hay que citar que la NBA no termina de encontrar una salida digna al Saturday night. Los concursos se hacen largos y tediosos y Magic Johnson participó en algo así como un 21. Pero es de agradecer que se intente innovar.

Para nosotros, los periodistas más veteranos, el All Star ha cambiado muchísimo: A finales de los 80 se podía trabajar mucho en el vestuario e, incluso, en medio de la pista; hoy en día hay que echar mano de ruedas de prensa organizadas y probar cosas nuevas es complicado. No obstante, se trata de un acontecimiento bien organizado y tener una acreditación de prensa da derecho a muchas cosas.

Ha pasado un mes y medio desde la cita de Filadelfia. Demasiado tiempo para analizar aspectos deportivos en profundidad. Sí diré que me gusta el All Star. Evidentemente, es preferible la tensión de unas finales, espectáculo irrepetible para los que pudimos vivir in situ las que protagonizaron Los Ángeles y Detroit o Chicago y Phoenix, por ejemplo. Pero allá, en la ciudad de la primera Constitución americana, pudimos hablar con Kobe Bryant, Julius Erving o Wally Szczerbiak.

Y con Pau Gasol:

-Pau, fins i tot els que més créiem en tu no esperàvem que arribaries on has arribat.

-Es que ningú no s'ho podia imaginar. Ni jo mateix, Jordi, ni jo mateix.

Traducción para aquellos que no hablen catalán en la intimidad:

-Pau, hasta los que más hemos creído en ti no esperábamos que llegaras tan alto.

-Es que nadie podía imaginárselo. Ni yo mismo.

 

masbasket@masbasket.com
© masBasket, 2002