| Acaba de terminar
la Copa del Rey de baloncesto en
Vitoria y la ciudad vasca me ha
traído a la memoria lo que allí
sucedió hace dos años, en el
curso de este mismo
acontecimiento. Un
servidor que (junto al gran
Nacho Solozábal, analista de
lujo) es el comentarista de
Televisió de Catalunya, había
dicho por activa y por pasiva que
Pau Gasol era un jugador con
fuste de NBA. Pues bien, en
Vitoria, hace dos años, algunos
periodistas españoles se rieron
en mi cara cuando oyeron este
comentario. Lo mínimo que tuve
que escuchar de estas mentes
preclaras fue... "¡Qué
exagerado eres!". Pero con que el
fondo soy un buen chico no diré
nombres. Alguno hay de aquellos
que ahora se llenan la boca con
"el jugador español" y
van como locos reclamando
paternidades. Y no precisamente
mis buenos amigos Andrés Montes
y Antoni Daimiel que,
seguramente, vieron antes que yo
que Pau tenía maneras de NBA.
En Filadelfia
pasó lo que tenía que pasar:
Que Gasol cumplió como un
jabato, pero que este tipo de
partidos son para otro tipo de
jugadores, versus Jason
Richardson. Todo dentro de un
guión previsto. La entrada a la
pista de Michael Jordan (allá, a
pocos metros de nuestra vista)
fue algo emocionante y nos puso
la piel de gallina y hay que
convenir que los americanos son
unos maestros organizado este
tipo de acontecimientos.
En la parte
negativa hay que citar que la NBA
no termina de encontrar una
salida digna al Saturday
night. Los concursos se
hacen largos y tediosos y Magic
Johnson participó en algo así
como un 21. Pero es de agradecer
que se intente innovar.
Para nosotros, los
periodistas más veteranos, el
All Star ha cambiado muchísimo:
A finales de los 80 se podía
trabajar mucho en el vestuario e,
incluso, en medio de la pista;
hoy en día hay que echar mano de
ruedas de prensa organizadas y
probar cosas nuevas es
complicado. No obstante, se trata
de un acontecimiento bien
organizado y tener una
acreditación de prensa da
derecho a muchas cosas.
Ha pasado un mes y
medio desde la cita de
Filadelfia. Demasiado tiempo para
analizar aspectos deportivos en
profundidad. Sí diré que me
gusta el All Star. Evidentemente,
es preferible la tensión de unas
finales, espectáculo irrepetible
para los que pudimos vivir in
situ las que protagonizaron Los
Ángeles y Detroit o Chicago y
Phoenix, por ejemplo. Pero allá,
en la ciudad de la primera
Constitución americana, pudimos
hablar con Kobe Bryant, Julius
Erving o Wally Szczerbiak.
Y con Pau Gasol:
-Pau, fins i
tot els que més créiem en tu no
esperàvem que arribaries on has
arribat.
-Es que ningú
no s'ho podia imaginar. Ni jo
mateix, Jordi, ni jo mateix.
Traducción para
aquellos que no hablen catalán
en la intimidad:
-Pau, hasta los
que más hemos creído en ti no
esperábamos que llegaras tan
alto.
-Es que nadie
podía imaginárselo. Ni yo
mismo.
|