| No me
entusiasma hablar de dinero,
puesto que considero que hay
muchas otras cosas más
importantes, pero es obligatorio
hacer referencia a los grandes
problemas que tiene cualquier
club en cuadrar balances a final
de temporada. No descubro nada
diciendo que la práctica
totalidad de equipos tienen
pérdidas a final de año. La
dificultad en encontrar no ya un
patrocinador en toda regla, sino
simples colaboradores es enorme.
Y eso bien lo saben los que
están allá arriba, manejando
los hilos ecónomicos de las
entidades. Eso sin contar con un
problema grave que se encuentran
los clubes de metrópolis como
Madrid o Barcelona que, al tener
que competir con una mayor
variedad de clubes de élite, lo
pasan peor para sonsacar cuatro
duros (perdón, euros) a las
empresas.
Pero
cuando el hambre aprieta ha de
surgir el ingenio. Desconozco por
completo las actuaciones de
muchos clubes que carecen de
patrocinadores, pero estoy
convencido de que existen
fórmulas menos convencionales
para captar la atención de esas
firmas que no terminan de verlo
claro. Lo impactante (por número
de impactos o por lo raro)
llama la atención... Y hoy día,
la LFB necesita imperiosamente
ser llamativa.
El
Burgos edita una publicación
mensual con la que consigue el
dinero para pagarle una
mensualidad a algunas jugadoras.
Godella realiza paelladas con el
patrocinio de una marca de arroz
para sacar dinero. Orchies
alcanzó hace un par de años un
acuerdo con Renault para que la
marca francesa le diera un coche
a las jugadoras, a cambio de que
éstas lo lucieran por toda
Valenciennes.
¿Ven?
Ideas, de haberlas, haylas. Cada
club llena sus alforjas como
buenamente puede, pero sería
interesante que todos
intercambiaran impresiones e
ideas. Algunas servirán para
unos equipos; otras, no.
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